SEÑORA DE CAPULETO.
Busca tú el modo de preparar el tósigo, mientras yo busco á quien ha de administrárselo. Ahora oye tú una noticia agradable.
JULIETA.
¡Buena ocasion para gratas nuevas! ¿Y cuál es, señora?
SEÑORA DE CAPULETO.
Hija, tu padre es tan bueno que deseando consolarte, te prepara un dia de felicidad que ni tú ni yo esperábamos.
JULIETA.
¿Y que dia es ese?
SEÑORA DE CAPULETO.
Pues es que el juéves, por la mañana temprano, el conde Páris, ese gallardo y discreto caballero, se desposará contigo en la iglesia de San Pedro.