FRAY LORENZO.
Pobre niña, dispuesto estoy á oirte ahora. Dejadnos solos, Conde.
PÁRIS.
No seré yo quien ponga obstáculos á tal devocion. Julieta, adios. El juéves muy temprano te despertaré.
(Vase.)
JULIETA.
Cerrad la puerta, padre, y venid á llorar conmigo: ya no hay esperanza ni remedio.
FRAY LORENZO.
Julieta, ya sé cuál es tu angustia, y tambien ella me tiene sin alma. Sé que el juéves quieren casarte con el Conde.
JULIETA.