DESDÉMONA.

Ven, Emilia. (A Otelo.) Siempre seré rendida esclava de tus voluntades.

(Se van.)

OTELO.

¡Alma de mi alma! Condenada sea mi alma, si yo no te quiero; y si alguna vez dejo de quererte, ¡confúndase y acábese el universo!

YAGO.

General.

OTELO.

¿Qué dices, Yago?

YAGO.