Por lo mismo que lo sé y lo creo, y que te juzgo hombre sério y considerado en lo que dices, me asustan tus palabras y tu silencio. No los extrañaria en hombres viles y soeces, pero en un hombre honrado como tú son indicios de que el alma está ardiendo, y de que quiere estallar la indignacion comprimida.
YAGO.
Juro que tengo á Miguel Casio por hombre de honor.
OTELO.
Yo tambien.
YAGO.
El hombre debe ser lo que parece, ó á lo menos, aparentarlo.
OTELO.
Dices bien.
YAGO.