Entre él y mi marido ha habido ciertas disensiones, pero vos los pondreis en paz, de seguro.

OTELO.

¿Así lo crees?

DESDÉMONA.

¿Qué dices, esposo mio?

OTELO.

(Leyendo.) «Es preciso cumplirlo sin demora.»

LUDOVICO.

No os oye: está ocupado en la lectura: ¿Con que, han reñido él y Casio?

DESDÉMONA.