LUDOVICO.
¿Estará sano? ¿Habrá perdido la cabeza?
YAGO.
Es lo que es. No está bien que yo os diga más. ¡Ojalá que volviera á ser lo que ha sido!
LUDOVICO.
¿Cómo podrá haberse arrebatado hasta el extremo de golpear á su mujer?
YAGO.
Mal ha hecho, pero ojalá sea el último ese golpe.
LUDOVICO.
¿Es costumbre suya, ó efecto de la lectura de la carta?