Ni oido ni sospechado.
OTELO.
Pero á Casio y á ella los has visto juntos.
EMILIA.
Pero nada sospechoso he advertido entre ellos, y eso que ni una sola de sus palabras se me ha escapado.
OTELO.
¿Nunca han hablado en secreto?
EMILIA.
Jamas, señor.
OTELO.