Adios, señora. Os doy muy cumplidas gracias.

OTELO.

Y yo me felicito de vuestra venida.

LUDOVICO.

¿Vamos, caballero? ¡Oh! aquí está Desdémona.

DESDÉMONA.

¡Esposo mio!

OTELO.

Retírate pronto á acostar. No tardaré en volver. Despide á la criada, y obedéceme.

DESDÉMONA.