¡Bendito sea Dios! ¿Pero eso es cierto?
TÚBAL.
Me lo han contado algunos marineros escapados del naufragio.
SYLOCK.
¡Gracias, amigo Túbal, gracias! ¡Qué felices nuevas! ¿Con qué en Génova, eh, en Génova?
TÚBAL.
Dicen que tu hija ha gastado en Génova ochenta ducados en una noche.
SYLOCK.
¡Qué daga me estás clavando en el corazon! ¡Pobre dinero mio! ¡En una noche sola ochenta ducados!
TÚBAL.