Antífolo.—Te ruego no digas buenas.

Dromio.—Entonces por dos razones seguras.

Antífolo.—No, no seguras, en una cosa falsa.

Dromio.—Entonces por dos razones ciertas.

Antífolo.—Preséntalas.

Dromio.—Una, para economizar el dinero que le costarían sus rizos; otra, á fin de que en la comida sus cabellos no caigan en la sopa.

Antífolo.—Deberías haber probado en todo este tiempo que no hay tiempo para todo.

Dromio.—Y así lo he hecho, señor, probando que no hay tiempo para recobrar los cabellos que se han perdido naturalmente.

Antífolo.—Pero no has dado una razón sólida para probar que no hay tiempo alguno para recobrarlos.

Dromio.—Voy á remediarlo de este modo. El Tiempo mismo es calvo; así, pues, hasta el fin del mundo tendrá un séquito de hombres calvos.