Antífolo.—¿No puede recobrarlos por multa y recobros?
Dromio.—Sí, pagando multa por llevar peluca, y recobrando de los cabellos que ha perdido otro hombre.
Antífolo.—¿Por qué el tiempo escatima tanto los cabellos, puesto que son una secreción tan abundante?
Dromio.—Porque es un dón que prodiga á los animales; y lo que quita á los hombres en cabellos se lo devuelve en cordura.
Antífolo.—¡Cómo! Si existen hombres que tienen más cabellos que entendimiento!
Dromio.—Ninguno de esos hombres tiene el talento de perder los cabellos.
Antífolo.—¡Pues qué! has dicho ahora poco que los hombres de abundantes cabellos son buenas gentes sin ingenio.
Dromio.—Cuanto más simple es un hombre, tanto más pronto los pierde. Sin embargo, los pierde con una especie de alegría.
Antífolo.—¿Por qué razón?
Dromio.—Por dos razones, y dos buenas.