Pocofondo.—Ochenta y pico de años he vivido, y nunca he visto á hombre de su posición, gravedad y saber, tan celoso de su propio respeto.
Evans.—¿Quién es?
Page.—Pienso que le conocéis. Es el señor doctor Caius, el reputado médico francés.
Evans.—¡Por Dios y todos los santos del cielo! Preferiría hablar de un hervido de coles!
Page.—¿Por qué?
Evans.—Porque no sabe jota de Hipócrates y Galeno. Y además es un bribón: tan cobarde bribón, como el que más de cuantos pudiérais conocer.
Page.—Os aseguro que este es quien se batiría con él.
Slender.—¡Oh dulce Ana Page!
Pocofondo.—Así parece, por sus armas. Mantenedles separados: aquí viene el doctor Caius.
(Entran el posadero, Caius y Rugbi.)