Evans.—¡Por Dios, mujer!

Sra. Page.—Callad.

Evans.—¿Cuál es el caso genitivo?

Guillermo.—¿Caso genitivo?

Evans.—Sí.

Guillermo.—Orum, arum, orum.

Aprisa.—¡Mal haya con el genit...! ¡Jesús! ¡Niño! ¡Nunca digas esa palabra!

Evans.—¡Por pudor, mujer!

Aprisa.—¡Es una temeridad enseñar estas palabras á los niños! El le enseña cosas de malicia, que ya se las aprenden solos los muchachos en un abrir y cerrar de ojos. ¡Dios lo sabe!

Evans.—¿Estás loca, mujer? ¿No tienes entendimiento para tus casos y el número de los géneros?