Sra. Page.—Hazme el favor de callar.

Evans.—Declina ahora, Guillermo, algunos pronombres.

Guillermo.—Se me han olvidado.

Evans.—Es así: qui, que, quod. Si olvidáis los qui, los que y los quod, habrá que vestiros de corto. Id á jugar.

Sra. Page.—Sabe mucho más que lo que yo suponía.

Evans.—Tiene una memoria muy feliz. Adios, señora Page.

Sra. Page.—Adios, buen señor Hugh. Vamos á casa, niño. Vamos, ya me he demorado en extremo.

(Salen.)

ESCENA II.

Cuarto en casa de Ford.