Hamlet.—¿Para qué muerto cavas esta sepultura?

Sepulturero 1.º—No es hombre, señor.

Hamlet.—Pues bien, ¿para qué mujer?

Sepulturero 1.º—Tampoco es eso.

Hamlet.—Pues ¿qué es lo que ha de enterrarse ahí?

Sepulturero 1.º—Un cadáver que fué mujer; pero ya murió... Dios la perdone.

Hamlet.—¡Qué taimado es! Hablémosle clara y sencillamente, porque sino, es capaz de confundirnos á equívocos. De tres años á esta parte he observado cuánto se va sutilizando la edad en que vivimos... Por vida mía, Horacio, que ya el villano sigue tan de cerca al caballero, que muy pronto le desollará el talón... ¿Cuánto tiempo há que eres sepulturero?

Sepulturero 1.º—Toda mi vida, se puede decir. Yo comencé el oficio el día que nuestro último rey Hamlet venció á Fortimbrás.

Hamlet.—¿Y cuánto tiempo habrá?

Sepulturero 1.º—¡Toma! ¿No lo sabéis? Eso sucedió el mismo día en que nació el joven Hamlet, el que está loco y se ha ido á Inglaterra.