Sepulturero 1.º—Una piqueta (Cantando).
con una azada,
un lienzo donde
revuelto vaya,
y un hoyo en tierra
que le preparan:
para tal huésped
esto le basta.

Hamlet.—Y ésa otra, ¿por qué no podría ser la calavera de un letrado?... ¿A dónde se fueron sus equívocos y sutilezas, sus litigios, sus interpretaciones, sus embrollos? ¿Por qué sufre ahora que ese bribón grosero le golpee contra la pared con el azadón lleno de barro!... ¡Y no dirá palabra acerca de un hecho tan criminal!... Este sería quizás, mientras vivió, un gran comprador de tierras, con sus obligaciones, reconocimientos, transacciones, seguridades mutuas, pagos, recibos... Ve aquí el arriendo de sus arriendos, y el cobro de sus cobranzas: todo ha venido á parar en una calavera llena de lodo. Los títulos de los bienes que poseyó cabrían difícilmente en su ataúd, y no obstante eso, todas las fianzas y seguridades recíprocas de sus adquisiciones no le han podido asegurar otra posesión que la de un espacio pequeño capaz de cubrirse con un par de sus escrituras... ¡Oh! y á su opulento sucesor tampoco le quedará más.

Horacio.—Verdad es, señor.

Hamlet.—¿No se hace el pergamino de piel de carnero?

Horacio.—Sí, señor, y de piel de ternera también.

Hamlet.—Pues dígote, que son más irracionales que las terneras y carneros los que fundan su felicidad en la posesión de tales pergaminos... Voy á tramar conversación con este hombre. (Al sepulturero). ¿De quién es esa sepultura, buena pieza?

Sepulturero 1.º—Mía, señor.

Y un hoya en tierra (Cantando).
que le preparan:
para tal huésped
eso le basta.

Hamlet.—Sí; yo creo que es tuya porque estás ahora dentro de ella... Pero la sepultura es para los muertos, no para los vivos: conque has mentido.

Sepulturero 1.º—Ve ahí un mentís demasiado vivo; pero yo os le volveré.