Polonio.—Bien sabéis que el príncipe suele pasearse algunas veces por esa galería cuatro horas enteras.
Gertrudis.—Es verdad, así suele hacerlo.
Polonio.—Pues cuando él venga, yo haré que mi hija le salga al paso. Vos y yo nos ocultaremos detrás de los tapices, para observar lo que hace al verla. Si él no la ama y no es ésta la causa de haber perdido el juicio, despedidme de vuestro lado y de vuestra corte, y enviadme á una alquería á guiar un arado.
Claudio.—Sí, y lo quiero averiguar.
Gertrudis.—Pero, ¿veis? ¡Qué lástima! Leyendo viene el infeliz.
Polonio.—Retiraos, yo os lo suplico: retiraos entrambos, que le quiero hablar si me dais licencia.
ESCENA VII
POLONIO, HAMLET
Polonio.—¿Cómo os va, mi buen señor?
(Hamlet sale leyendo un libro.)
Hamlet.—Bien, á Dios gracias.