Hamlet.—¿Tanto ha? ¡Oh! pues quiero vestirme todo de armiños, y llévese el diablo el luto. ¡Dios mío! ¿dos meses há que murió, y todavía se acuerdan de él? De esa manera ya puede esperarse que la memoria de un grande hombre le sobreviva quizás medio año; bien que es menester que haya sido fundador de iglesias, que si no, por la Virgen santa no habrá nadie que de él se acuerde, como del caballo de palo, de quien dice aquel epitafio:

Ya murió el caballito de palo,
Y ya le olvidaron así que murió.

(Suenan trompetas, y se da principio á la escena muda.—Salen el duque y la duquesa (que lo harán los cómicos primero y segundo); al encontrarse, se saludan y abrazan afectuosamente; ella se arrodilla mostrando el mayor respeto; él la levanta y reclina la cabeza sobre el pecho de su esposa. Acuéstase el duque en un lecho de flores, y ella se retira al verle dormido. Sale el cómico tercero (que hace el papel de Luciano, sobrino del duque), se acerca, le quita al duque la corona, la besa, le derrama en el oído una porción de licor que lleva en un frasco, y hecho esto se va. Vuelve la duquesa, y hallando muerto á su marido, manifiesta gran sentimiento. Sale Luciano con dos ó tres que le acompañan, y hace ademanes de dolor; manda retirar el cadáver, y quedando á solas con la duquesa, la solicita y la ofrece dádivas; ella resiste un poco y le desdeña, pero al fin admite su amor. Vanse.)

Ofelia.—¿Qué significa esto, señor?

Hamlet.—Esto es un asesinato oculto, y anuncia grandes maldades.

Ofelia.—Según parece, la escena muda contiene el argumento del drama.

ESCENA XII
Cómico cuarto y dichos

Hamlet.—Ahora lo sabremos por lo que nos diga ese actor; los cómicos no pueden callar un secreto, todo lo cuentan.

Ofelia.—¿Nos dirá éste lo que significa la escena que hemos visto?

Hamlet.—Sí, por cierto, y cualquiera otra escena que le hagáis ver. Como no os avergoncéis de representársela, él no se avergonzará de deciros lo que significa.