Pero una sola lágrima, un gemido

Sobre sus restos á ofrecer no van,

Que es sudario d’infames el olvido...

Bien con su nombre en su sepulcro están!

ZORRILLA.

Eil-o! seu rosto pallido se encova;

Incerto, mais que os vôos dum morcego,

Seu andar, ora lento, ora apressado,

Profunda agitação revela aos olhos.

Crespos os cenhos, enrugada a fronte,