Y al fin quedaron dormidos.
El alba salia apénas
A dar luz a campo amigo,
Quando el rey quiere vestirse,
Mas no encuentra sus vestidos:
—Que llamen á Gerineldo
El mi buen page querido.—
Unos dicen:—No está en casa.—
Otros dicen:—No lo he visto.—
Salta el buen rey de su lecho