Humilde y favorecido.—
Enilda le ase la mano
Sin mas celar su cariño;
Cuidando que era su esposo
En el lecho se han metido,
Y se hacen dulces halagos
Como mujer y marido.
Tantas caricias se hacen,
Y con tanto fuego vivo,
Que al cansacio se rindieron
Humilde y favorecido.—
Enilda le ase la mano
Sin mas celar su cariño;
Cuidando que era su esposo
En el lecho se han metido,
Y se hacen dulces halagos
Como mujer y marido.
Tantas caricias se hacen,
Y con tanto fuego vivo,
Que al cansacio se rindieron