Y del buen rey no es sentido:

Y viendo que todos duermen

Do posa la infanta ha ido.

La infanta que oyera pasos

Desta manera le dijo:

—¿Quién a mi estancia se atreve?

Quién á tanto se ha atrevido?

—No vos turbeis, mi señora,

Yo soy vuestro dulce amigo,

Que acudo a vuestro mandado