ESCENA V
DON EDUARDO Y LUEGO BRUNO
DON EDUARDO. Qué miedo tenía que D. Pedro no quisiera prestarse a mi proyecto sin saber antes … y también que el buen Bruno … pero hasta aquí todo va viento en popa; ahora sólo falta el que Matilde venga, y me dé ocasión para entablar la comedia … porque si no consigo hablarla, entonces no sé cómo podré….
BRUNO. Pues … lo mismo que su padre. (Entrando)
DON EDUARDO. ¡Malo!
BRUNO. Me echó con cajas destempladas, y….
DON EDUARDO. ¿Tampoco quiere verme?
BRUNO. Tampoco.
DON EDUARDO (aparte). Voto va … ¿Qué haré? si tuviera papel y tintero … quizá cuatro renglones … bien torcidos, como si me temblara el pulso … y cuatro expresiones bien campanudas … bien misteriosas….
BRUNO. Dijo que nada tenía que añadir ni quitar a lo que la carta rezaba….
DON EDUARDO. Allí creo hay uno y otro. (Se dirige a la mesa)
BRUNO. Y que de consiguiente era inútil que ustedes se hablasen.
DON EDUARDO. En efecto, aquí hay papel…. (Sentándose y escribiendo) y también pluma … escribamos. "Matilde …" sin adjetivo; cuando uno está muy agitado deben dejarse los adjetivos en el tintero.
BRUNO. ¿Qué escribirá?
DON EDUARDO. "¡¡Matilde!!" Dos signos de admiración … "no tema usted que la importune, no…." Este segundo "no" vale un Perú. "Ya sé que las condenas de amor no admiten apelación, y que no es culpa de usted el que yo no haya sabido agradarla;" Punto y coma … "pero al menos que la vea yo a usted hoy, que la vea a usted siquiera otra vez, antes que nos separe para siempre el océano…." ¡No vaya a parecerla todavía poco el océano!… "el océano o la eternidad…." Ahora sí que hay tierra de por medio … nada de firma … ni de sobre…. Bruno, entre usted este papel a doña Matilde.
BRUNO. Si….
DON EDUARDO. Éntrele usted por la Virgen.
BRUNO. Cuando….
DON EDUARDO. Mire usted que me va la vida.
BRUNO. ¡Santa Margarita! (Entra precipitadamente)