ESCENA VIII

LA VECINA Y DICHAS

VECINA. Vecinita, perdone usted que me entre así de rondón … como la puerta estaba abierta … y como somos uña y carne quería enseñar a usted cierta cosa … ¡mas oiga! si tendré telarañas … ¡su señoría la marquesa aquí! ¡Subir una marquesa ocho tramos de escalera!

MARQUESA. ¿Quién es esta buena mujer? (A doña Matilde)

DOÑA MATILDE. Es una vecina que….

VECINA. Soy la Nicolasa, señora … la mujer del guarda de a caballo … que vive en ese otro cuarto … ya se ve … su señoría no se acordará de mí … porque nunca me ha visto … o por mejor decir nunca me ha mirado a la cara, cuando me ha encontrado al subir o bajar del coche … aunque yo saludo siempre … pero doña Manuela la doncella me conoce muy bien … y le habrá hablado de mí a su señoría … toma si le habrá hablado muchas veces … como que por ella me tomó su señoría el otro día aquella pieza de batista.

MARQUESA. ¡Ah! ya caigo … usted es la que suele proporcionar ropa y géneros de lance.

VECINA. Cabalito … como mi marido es guarda….

MARQUESA. ¿Y tiene usted ahora algo de nuevo?

VECINA. Sí, señora, y de bueno … a eso venía, a enseñar a la vecinita un corte de vestido de punto de Flandes … como es recién casada … y como nada cuesta el ver … pero, con permiso de su señoría, cerraré la puerta … no sea que la encajera lo olfatee y vaya con el chisme … porque la tal encajera es capaz de todo … y si yo fuera a contar….

MARQUESA. No, no, mejor será que veamos ese corte.

VECINA. Aquí está … ¡cosa superior! y por un pedazo de pan … ochocientos reales … ni un ochavo menos.

DOÑA MATILDE. ¡Qué bonito!

MARQUESA. ¡Precioso!

DOÑA MATILDE. Y qué punto tan igual.

MARQUESA. ¿Y la cenefa?… también es de mucho gusto.

DOÑA MATILDE. Y de las más anchas … sobresaldrá mucho sobre un viso caña … ¿no te parece?

MARQUESA. En efecto, y me irá muy bien como tengo bastante color … y luego como tú … en tus circunstancias, no puedes soñar en comprarlo….

VECINA. ¡Oh! es caro bocado para un estudiante.

MARQUESA. No te debe importar el que yo lo tome … y que al fin lo tomaré … ¿qué he de hacer? son tentaciones que….

VECINA. ¿Y para qué es el dinero, señora, si no para gastar?… como dijo el otro … y Dios le dé a su señoría mucho … porque lo sabe emplear, y porque no regatea … como otras usías de medio pelo que conozco yo, y que….

MARQUESA. Así, Nicolasa, baje usted y le haré dar los cuarenta duros … adiós, Matilde, ya nos veremos … ya te avisaré alguna vez cuando esté sola … y diré que te suban entretanto las camisas.

DOÑA MATILDE. No, Clementina, no … te lo agradezco … pero no tengo tiempo ahora.

MARQUESA. Como quieras … por ti lo hacía … mas si lo tienes a menos…. ¡Pobrecilla, me da mucha lástima! (A la vecina) Ella siempre fué un poco tiesa … pero ya amansará, ya amansará….