XVIII
He aquí a la Creación[[125-1]] revestida de todos los encantos que
25 se atreve a desplegar en esta latitud.
El mar ha roto sus cadenas de hielo y mece en lontananza
sus verdes olas.
El viento ha recobrado elasticidad.... ¡Siquiera el ruido
es ya una distracción en esta ociosidad perdurable!(p126)
Óyense hacia el Norte estruendos misteriosos....
Es que se hunden los alcázares de cristal que edificó la mano
del invierno.
Incesantemente se deslizan por el Océano, viniendo del Polo,
05 mil flotantes islas, que pasan ante mis ojos como fantasmas, hijos
del espanto de estas regiones, o como ambulante cordillera....
Son témpanos de hielo que desharán mañana las brisas del
Círculo polar.[[126-1]]
Esto sucede en el Océano. En la tierra todo sonríe, murmura,
10 canta y se desenvuelve.
Las campiñas se cubren de cierta verdura, algunos vegetales
cuelgan por los laderos de las montañas, y hasta en la nieve
brotan amarillos fresales.
Mil cascadas y torrentes, formados por el deshielo, corren,
15 saltan y se derrumban con alegre estrépito, comunicando al aire
estremecido placidísimos rumores.
Las adormideras blancas y las doradas siemprevivas inclinan
sus lánguidas cabezas sobre la espuma de las aguas como náyades
voluptuosas.
20 Los cedros seculares y los desgajados abetos se cubren de
obscuras hojas.
El liquen festonea los zócalos de las montañas.
Donde quiera hay variedad, colores, vida, movimiento.
La isla canta, el mar se lamenta, la atmósfera murmura....
25 ¡Magnífico concierto!
El burgomaestre, el buitre polar, arroja su prolongado grito.
Los mallemaks[[126-2]] trinan con blanda melodía.
Los rotger modulan su patético gorjeo, semejante al arrullo
de la tórtola.
30 El apura-nieves, el pájaro de oro, revolotea de acá para allá,
como una estrella sin destino.
¡Qué transformación, qué resurrección tan admirable!
Y, sin embargo, esta primavera sería aterradora comparada
con el más rudo invierno de Escocia.[[126-3]]
¡Ah! ¿Qué es aquel punto negro que se destaca sobre los
confines del Océano, bajo la cúpula azul del firmamento?
Mi corazón late con una violencia irresistible.
¿Me habré engañado?
05 ¡Gracias, Dios mío! ¡Es un buque ballenero!
Viene hacia aquí....
Irá al estrecho de Henlopen, y pasará a un cuarto de milla
de esta isla.
Mi escopeta le avisará....
10 ¡Me he salvado!
¡Desesperación!
El frío ha destruido el organismo de mi escopeta.
¡No podré hacer señal a ese buque!
Lo estoy viendo.... Dista de aquí una milla.... Es un
15 groenlandero....
—¡Socorro! ¡Socorro! ¡Socorro!
¡Ah! No puedo más: mi voz enronquece.... ¡Estoy
tan extenuado!...
—¡Socorro!...
20 ¡No me oyen!
¡Oh, estar tan cerca de los hombres y no salvarme!
¡Ver el puerto después del naufragio, y morir sin tocar la
orilla!
¡Morir, como Prometeo,[[127-1]] encadenado en una roca!
25 ¡Morir después de un año de martirio; después de haber
comprado la vida con diez meses de sepultura!
¡Y no hay remedio!
¡Ya doblan el cabo de Henlopen!...
¡Desaparecieron!... ¡Ay!... ¡Desaparecieron!
30 ¡Tremenda ironía de mi destino!
¡Necio de mi,[[127-2]] que me reconcilié con la esperanza!(p128)
¡Necio de mí...que!... ¡Ah! No huyas de esa manera ante
mis ojos, Dios mió!
¿Y qué?
¿He de confiarme de nuevo a una suerte cruel que se burla
05 de mis lágrimas?
¡No!
Estoy decidido.
Yo mismo me daré la muerte.
Esto es mejor que pasar otro invierno enterrado vivo en un
10 sepulcro.
¡Los sepulcros se han hecho para los muertos!