Anónimo
COPLAS DE MINGO REVULGO
I
Gil Arribato
Ah Mingo Rebulgo, Mingo,
Ah Mingo Rebulgo, ahao,
¿Ques de tu sayo de blao? 15
¿Non lo vistes en domingo?
¿Ques de tu jubón bermejo?
¿Porqué traes tal sobreçejo?
Andas esta trasnochada
La cabeça desgreñada: 20
¿Non te llotras de buen rejo?
. . . . . . . . . .
III
Mingo Revulgo
A la hé, Gil Arribato,
Sé que en fuerte ora allá echamos
Quando á Candaulo cobramos
Por pastor de nuestro hato.
Ándase tras los zagales 5
Por estos andurriales
Todo el día enbeveçido,
Holgazando syn sentido,
Que non mira nuestros males.
. . . . . . . . . .
XXII
Gil
Yo soñé esta trasnochada, 10
De que estoy estremuloso,
Que nin roso nin velloso
Quedará desta vegada.
Échate, échate á dormir,
Que en lo que puedo sentyr, 15
Segund andan estas cosas,
Asmo que las tres raviosas
Lobas tyenen de venir.
XXIII
Tú conoçes la amarilla
Que siempre anda carleando, 20
Muerta, flaca, sospirando,
Que á todos pone manzilla;
Que aunque traga non se farta
Nin los colmillos aparta
De morder y mordiscar; 25
Non puede mucho tardar
Quel ganado non se esparta.
XXIV
La otra mala traydora,
Cruel et muy enemiga,
De todos males amiga,
De sy mesma robadora,
Que sabe bien los cortijos; 5
Nin dexa madre nin fijos
Yazer en sus albergadas,
En los valles y majadas,
Sabe los escondedijos.
XXV
Y aun también la tredentuda 10
Que come los rezentales;
Y non dexa los añales,
Quando un poco está sañuda;
Meto que no olvidará
De venir y aun tragará 15
Atanbien su partezilla:
Dime ¿aquesta tal quadrilla
A quien non espantará?
. . . . . . . . . .
. . . . . . . . . .
Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana
(1398–1458)
SONETOS FECHOS AL ITÁLICO MODO
Oy ¿qué diré de ti, triste emispherio,
O patria mia, que veo del todo 20
Yr todas cosas ultra el recto modo,
Donde se espera inmenso laçerio?...
¡Tu gloria é laude tornó vituperio
E la tu clara fama en escureça!...
Por cierto, España, muerta es tu nobleça,
E tus loores tornados hacerio.
¿Dó es la fée?... ¿Dó es la caridat?...
¿Dó la esperança?... Ca por cierto absentes
Son de las tus regiones é partidas. 5
¿Dó es la justiçia, templança, egualdat,
Prudençia é fortaleça?... ¿Son presentes?...
Por çierto non: que léxos son fuydas.
Quando yo só delante aquella donna,
A cuyo mando me sojudgó Amor, 10
Cuydo ser uno de los que en Tabor
Vieron la grand claror que se raçona,
Ó quella sea fija de Latona,
Segund su aspetto é grand resplandor:
Asy que punto yo non hé vigor 15
De mirar fixo su deal persona.
El su grato fablar dulçe, amoroso,
Es una maravilla çiertamente,
É modo nuevo en humanidat:
El andar suyo es con tal reposo, 20
Hónesto é manso, é su continente,
Que, libre, vivo en captividad.
SERRANILLA
Moça tan fermosa
Non ví en la frontera,
Como una vaquera 25
De la Finojosa.
Façiendo la vía
Del Calatraveño
A Sancta María,
Vençido del sueño 30
Por tierra fragosa
Perdí la carrera,
Do ví la vaquera
De la Finojosa.
En un verde prado 35
De rosas é flores.
Guardando ganado
Con otros pastores,
La ví tan graçiosa
Que apenas creyera
Que fuesse vaquera
De la Finojosa.
Non creo las rosas 5
De la primavera
Sean tan fermosas
Nin de tal manera,
Fablando sin glosa,
Si antes sopiera 10
D’aquella vaquera
De la Finojosa,
Non tanto mirára
Su mucha beldat,
Porque me dexára 15
En mi libertat.
Mas dixe: «Donosa
(Por saber quién era),
¿Dónde es la vaquera
De la Finojosa?...» 20
Bien como riendo,
Dixo: «Bien vengades;
Que ya bien entiendo
Lo que demandades:
Non es desseosa 25
De amar, nin lo espera,
Aquessa vaquera
De la Finojosa.»
VILLANCICO
Por una gentil floresta
De lindas flores é rosas 30
Vide tres damas fermosas
Que de amores han reqüesta.
Yo con voluntat muy presta
Me llegué á conosçellas:
Començó la una dellas 35
Esta cançion tan honesta:
Aguardan á mí:
Nunca tales guardas ví.
Por mirar su fermosura
Destas tres gentiles damas, 40
Yo cobríme con las ramas,
Metíme só la verdura.
La otra con grand tristura
Començó de sospirar
E deçir este cantar
Con muy honesta messura:
La niña que amores ha,
Sola ¿como dormirá?...
Por no les façer turbança 5
Non quise yr mas adelante
A las que con ordenança
Cantavan tan consonante.
La otra con buen semblante
Dixo: Señoras de estado, 10
Pues las dos aveis cantado,
A mí conviene que cante:
Dejatlo, el villano pene;
Véngueme Dios d’elle.
Desque ya ovieron cantado 15
Estas señoras que digo,
Yo salí desconsolado,
Como ome sin abrigo.
Ellas dixeron: Amigo,
Non soys vos el que buscamos; 20
Mas cantat, pues que cantamos:
Sospirando yva la niña
E non por mí,
Que yo bien se lo entendí.
Lope de Estúñiga
(Early fifteenth century)
QUERELLA
¡Oh triste partida mia, 25
Causa de secretos males!
¡Oh cuidados desiguales,
Que destruyen mi alegría!
¡Oh qué tanto bien sería
Un partir de aquesta vida,
Porque en fin de mi partida
Et mi vida fenescida,
Non muriese cada dia! 5
Mis males eran nasçidos
Ante de mi nasçimiento;
En los signos de sabidos
Et planeta de perdidos
Fué mi triste fundamiento; 10
Et la rueda de fortuna,
Con el signo más esquivo,
Con la más menguante luna
Me fadaron en la cuna
Para ser vuestro captivo. 15
. . . . . . . . . .
. . . . . . . . . .
. . . . . . . . . .
Suero de Quiñones
(First half of the fifteenth century)
CANCIÓN
Dezidle nuevas de mi,
Et mirat si avrá pesar
Por el placer que perdí.
Contadle la mi fortuna
Et la pena en que yo vivo, 20
Et dezid que soy esquivo,
Que non curo de ninguna.
Que tan fermosa la vi,
Que m’oviera de tornar
Loco el dia que partí. 25
Juan Alfonso de Baena
(Fl. first half of fifteenth century)
Ferrant Manuel de Lando
(Fl. as above)
REPLICAÇION DE JUAN ALFONSO CONTRA FERRANT MANUEL
Lyndo fydalgo, en la luna menguante
Leystes poetas, ssegunt que sofysmo:
Por ende avissatnos por el inforismo
Del alto poeta rectórico Dante,
É luego veredes que andades errante 5
Assý como anda estrella cometa,
Quando recurssa al sol que ssometa
Ssus rayos distintos por ser ygualante.
Ffynida
Ca ssy concluyendo, gentil cavalgante,
Ssostengo contrario de aquesta batalla, 10
Que nunca se vençe por mucho otealla
Ninguna fermossa syn ser demandante.
RESPUESTA DE FERRANT MANUEL CONTRA JUAN ALFONSO
De todas çiençias sseyendo distante,
Ssegunt que sabedes mayor que yo mismo,
Non ssé poetría, nin se algurismo, 15
Deçiplo sso synple, pessado, ygnorante;
Mas por que mi obra triunfe adelante,
Catat que ssy abro my rica maleta,
Por arte profunda, ssotyl é muy rreta,
A vuestro argumento sseré reprobante. 20
Ffynida
Que vista de amor es causa mediante
Para qualquiera fermosa cobralla;
É todo lo al es arte contralla,
Segunt los actores Vergillo é Dante.
Carvajal (ó Carvajales)
(Middle of the fifteenth century)
CANCIÓN
Pues mi vida es llanto ó pena, 5
Syn fazer mudança alguna,
Faré como la serena,
Que canta con la fortuna
Y en bonança sufre pena.
Quando lloro, quando canto, 10
Quando muero, porque vivo,
Quando fago amargo planto,
Quando mis cuytas escribo;
Pues fortuna asy lo ordena,
Syguiendo voluntat una, 15
Faré como la serena,
Que canta con la fortuna
Y en bonança sufre pena.
Gómez Manrique
(1412–1490)
COPLAS Á DIEGO ARIAS DE AVILA
¡O tú, en amor hermano,
Nascido para morir, 20
Pues lo no puedes fuyr,
El tiempo de tu biuir
No lo despiendas en vano;
Que vicios, bienes, honores
Que procuras,
Pasansse como frescuras 5
De las flores!
En esta mar alterada
Por do todos nauegamos,
Los deportes que pasamos,
Si bien lo consideramos, 10
No duran mas que roçiada.
¡O, pues, tú, ombre mortal,
Mira, mira,
La rueda quan presto gira
Mundanal! 15
Si desto quieres enxiemplos,
Mira la grand Bauilonia,
Tebas y Lacedemonia,
El grand pueblo de Sydonia,
Cuyas murallas y tenplos 20
Son en grandes valladares
Trasformados,
E sus trihunfos tornados
En solares.
. . . . . . . . . .
. . . . . . . . . .
A UNA DAMA QUE IBA CUBIERTA
El coraçon se me fué 25
Donde vuestro vulto vi,
E luego vos conosçi
Al punto que vos miré;
Que no pudo fazer tanto
Por mucho que vos cubriese
Aquel vuestro negro manto
Que no vos reconosçiese.
Que debaxo se mostraua
Vuestra graçia y gentil ayre, 5
Y el cubrir con buen donayre
Todo lo magnifestaua;
Asy que con mis enojos.
E muy grande turbaçion
Allá se fueron mis ojos 10
Do tenia el coraçon.
Jorge Manrique
(1440–1478)
PORQUE ESTANDO ÉL DURMIENDO LE BESÓ SU AMIGA
Vos cometistes traycion,
Pues me heristes durmiendo
D’una herida qu’entiendo
Que será mayor passion 15
El deseo d’otra tal
Herida como me distes,
Que no la llaga ni mal,
Ni daño que me hezistes.
Perdono la muerte mía, 20
Mas con tales condiciones
Que de tales trayciones
Cometáys mil cada día,
Pero todas contra mí,
Porque d’aquesta manera 25
No me plaze que otro muera,
Pues que yo lo merescí.
Fin
Más plazer es que pesar
Herida c’otro mal sana;
Quien durmiendo tanto gana
Nunca debe despertar.
A LA MUERTE DEL MAESTRE DE SANTIAGO DON RODRIGO MANRIQUE, SU PADRE
Recuerde el alma dormida, 5
Abive el seso y despierte
Contemplando
Cómo se passa la vida,
Cómo se viene la muerte
Tan callando: 10
Quán presto se va el plazer,
Cómo despues de acordado
Da dolor,
Cómo á nuestro parecer
Cualquiera tiempo passado 15
Fué mejor.
Y pues vemos lo presente
Como en un punto es ydo
Y acabado,
Si juzgamos sabiamente, 20
Daremos lo no venido
Por passado.
No se engañe nadie, no,
Pensando que ha de durar
Lo que espera 25
Más que duró lo que vió,
Porque todo ha de pasar
Por tal manera.
Nuestras vidas son los rios
Que van á dar en la mar, 30
Que es el morir;
Allí van los señoríos
Derechos á se acabar
Y consumir;
Allí los rios caudales, 5
Allí los otros medianos
Y más chicos,
Allegados, son yguales,
Los que biven por sus manos
Y los ricos. 10
Dexo las inuocaciones
De los famosos poetas
Y oradores;
No curo de sus ficiones,
Que traen yerva secreta 15
Sus sabores.
A aquél solo me encomiendo
Aquél solo invoco yo
De verdad,
Que en este mundo biviendo, 20
El mundo no conoció
Su deidad.
Este mundo es el camino
Para el otro, qu’es morada
Sin pesar; 25
Mas cumple tener buen tino
Para andar esta jornada
Sin errar.
Partimos quando nacemos,
Andamos mientras bevimos, 30
Y llegamos
Al tiempo que fenecemos;
Assi que, quando morimos,
Descansamos.
Este mundo bueno fué
Si bien usássemos d’él
Como devemos,
Porque, segun nuestra fe,
Es para ganar aquel 5
Que atendemos.
Y aún el Hijo de Dios,
Para subirnos al cielo,
Descendió
A nacer acá entre nos, 10
Y bivir en este suelo
Do murió.
Ved de quán poco valor
Son las cosas tras que andamos
Y corremos; 15
Que en este mundo traydor
Aun primero que muramos
Las perdemos:
D’ellas deshaze la edad,
D’ellas casos desastrados 20
Que acaescen,
D’ellas, por su calidad,
En los más altos estados
Desfallescen.
Dezidme: la hermosura, 25
La gentil frescura y tez
De la cara,
La color y la blancura,
Quando viene la vejez
Quál se para? 30
Las mañas y ligereza
Y la fuerça corporal
De juventud,
Todo se torna graveza
Quando llega el arraval
De senectud.
Pues la sangre de los Godos,
El linaje y la nobleza
Tan crecida, 5
¡Por quántas vías e modos
Se pierde su gran alteza
En esta vida!
Unos por poco valer,
¡Por quán baxos y abatidos 10
Que los tienen!
Otros que por no tener,
Con oficios no devidos
Se mantienen.
Los estados y riqueza 15
Que nos dexan á desora
¿Quién lo duda?
No les pidamos firmeza,
Pues que son de una señora
Que se muda. 20
Que bienes son de fortuna
Que rebuelve con su rueda
Presurosa,
La qual no puede ser una,
Ni ser estable ni queda 25
En una cosa.
Pero digo que acompañen
Y lleguen hasta la huessa
Con su dueño;
Por esso no nos engañen, 30
Pues se va la vida apriessa
Como sueño:
Y los deleytes de acá
Son en que nos deleytamos
Temporales,
Y los tormentos de allá
Que por ellos esperamos,
Eternales.
Los plazeres y dulçores 5
D’esta vida trabajada
Que tenemos,
¿Qué son sino corredores,
Y la muerte la celada
En que caemos? 10
No mirando á nuestro daño
Corremos á rienda suelta
Sin parar;
Desque vemos el engaño
Y queremos dar la buelta, 15
No ay lugar.
Si fuesse en nuestro poder
Tornar la cara fermosa
Corporal,
Como podemos hazer 20
El alma tan gloriosa
Angelical,
¡Qué diligencia tan biva
Tuviéramos cada hora,
Y tan presta, 25
En componer la cativa
Dexándonos la señora
Descompuesta!
Estos reyes poderosos
Que vemos por escripturas 30
Ya passadas,
Con casos tristes, llorosos,
Fueron sus buenas venturas
Trastornadas:
Assí que no ay cosa fuerte;
Que á Papas y Emperadores
Y Perlados
Assí los trata la muerte
Como á los pobres pastores 5
De ganados.
Dexemos á los Troyanos,
Que sus males no los vimos,
Ni sus glorias;
Dexemos á los Romanos, 10
Aunque oymos y leymos
Sus historias.
No curemos de saber
Lo de aquel siglo passado
Qué fué d’ello; 15
Vengamos á lo de ayer,
Que tambien es olvidado
Como aquello.
¿Qué se hizo el Rey Don Juan?
Los Infantes de Aragon 20
¿Qué se hizieron?
¿Qué fué de tanto galan,
Qué fué de tanta invencion
Como truxeron?
Las justas e los torneos, 25
Paramentos, bordaduras
E cimeras,
¿Fueron sino devaneos?
¿Qué fueron sino verduras
De las eras? 30
¿Qué se hizieron las damas,
Sus tocados, sus vestidos,
Sus olores?
¿Qué se hizieron las llamas
De los fuegos encendidos
De amadores?
¿Qué se hizo aquel trobar,
Las músicas acordadas
Que tañían? 5
¿Qué se hizo aquel dançar
Y aquellas ropas chapadas
Que traían?
Pues el otro su heredero,
Don Enrrique; ¡qué poderes 10
Alcançava!
¡Quán blando, quán alagüero
El mundo con sus plazeres
Se le dava!
Mas verás cuán enemigo, 15
Quán contrario, quán cruel
Se le mostró;
Aviendole sido amigo,
¡Quán poco duró con él
Lo que le dió! 20
Las dádivas desmedidas,
Los edificios reales
Llenos de oro,
Las baxillas tan fabridas,
Los enriques y reales 25
Del tesoro;
Los jaezes y cavallos
De su gente y atavíos
Tan sobrados,
¿Dónde yremos á buscallos? 30
¿Qué fueron sino rocíos
De los prados?
Pues su hermano el innocente,
Que en su vida sucessor
Se llamó.
¡Que corte tan excelente
Tuvo y quánto gran señor
Que le siguió!
Mas como fuesse mortal, 5
Metióli la muerte luego
En su fragua,
¡O jüyzio divinal!
Quando más ardía el fuego
Echaste agua. 10
Pues aquel gran Condestable,
Maestre que conocimos
Tan privado,
No cumple que d’el se hable,
Sino sólo que le vimos 15
Degollado.
Sus infinitos tesoros,
Sus villas y sus lugares,
Su mandar,
¿Qué le fueron sino lloros? 20
¿Qué fueron sino pesares
Al dexar?
Pues los otros dos hermanos,
Maestres tan prosperados
Como reyes, 25
Que á los grandes y medianos
Traxeron tan sojuzgados
A sus leyes;
Aquella prosperidad
Que tan alta fué subida 30
Y ensalçada,
¿Qué fué sino claridad
Que quando más encendida
Fué amatada?
Tantos duques excelentes,
Tantos marqueses y condes
Y barones
Como vimos tan potentes,
Di, Muerte, ¿dó los escondes 5
Y los pones?
Y sus muy claras hazañas
Que hizieron en las guerras
Y en las pazes?
Quando tú, cruel, te ensañas, 10
Con tu fuerça los atierras
Y deshazes.
Las huestes innumerables,
Los pendones y estandartes
Y vanderas, 15
Los castillos impunables,
Los muros e baluartes
Y barreras,
La cava honda chapada
Ó cualquier otro reparo 20
¿Qué aprovecha?
Quando tu vienes ayrada,
Todo lo passas de claro
Con tu flecha.
Aquel de buenos abrigo, 25
Amado por virtuoso
De la gente,
El Maestre Don Rodrigo
Manrique, tan famoso
Y tan valiente, 30
Sus grandes hechos y claros
No cumple que los alabe,
Pues los vieron,
Ni los quiero hazer caros,
Pues el mundo todo sabe
Quáles fueron.
¡Qué amigo de sus amigos!
¡Qué señor para criados
Y parientes! 5
¡Qué enemigo de enemigos!
¡Qué Maestre de esforçados
Y valientes!
¡Qué seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos! 10
¡Qué razón!
¡Quán benigno á los subjectos,
Y á los bravos y dañosos
Un leon!
En ventura, Octaviano; 15
Julio César en vencer
Y batallar;
En la virtud, Africano;
Aníbal en el saber
Y trabajar: 20
En la bondad, un Trajano;
Tito en liberalidad
Con alegría;
En su braço, un Archidano;
Marco Tulio en la verdad 25
Que prometía.
Antonio Pío en clemencia;
Marco Aurelio en ygualdad
Del semblante:
Adriano en eloquencia; 30
Theodosio en humanidád
Y buen talante:
Aurelio Alexandre fué
En disciplina y rigor
De la guerra;
Un Constantino en la fe;
Camilo en el gran amor
De su tierra.
No dexó grandes tesoros, 5
Ni alcançó muchas riquezas
Ni baxillas,
Mas hizo guerra á los Moros,
Ganando sus fortalezas
Y sus villas; 10
Y en las lides que venció,
Cavalleros y cavallos
Se prendieron,
Y en este oficio ganó
Las rentas e los vasallos 15
Que le dieron.
Pues por su honra y estado
En otros tiempos passados
¿Cómo se uvo?
Quedando desamparado, 20
Con hermanos y criados
Se sostuvo.
Despues que hechos famosos
Hizo en esta dicha guerra,
¿Que hazía? 25
Hizo tratos tan honrosos,
Que le dieron muy más tierra
Que tenía.
Estas sus viejas hystorias
Que con su braço pintó 30
En la juventud,
Con otras nuevas victorias
Agora las renovó
En la senectud.
Por su gran abilidad,
Por méritos y ancianía
Bien gastada
Alcançó la dignidad
De la gran cavallería 5
Del Espada.
E sus villas e sus tierras
Ocupadas de tiranos
Las halló,
Mas por cercos e por guerras 10
Y por fuerças de sus manos
Las cobró.
Pues nuestro Rey natural
Si de las obras que obró
Fué servido, 15
Dígalo el de Portugal,
Y en Castilla quien siguió
Su partido.
Despues de puesta la vida
Tantas vezes por su ley 20
Al tablero;
Despues de tan bien servida
La corona de su Rey
Verdadero;
Despues de tanta hazaña 25
A que no puede bastar
Cuenta cierta,
En la su villa de Ocaña
Vino la Muerte á llamar
A su puerta. 30
(Habla la Muerte)
Diziendo: «Buen cavallero,
Dexad el mundo engañoso
Y su halago;
Muestre su esfuerço famoso
Vuestro coraçon de azero
En este trago;
Y pues de vida y salud 5
Hiziste tan poca cuenta
Por la fama,
Esfuércese la virtud
Para sufrir esta afrenta
Que os llama. 10
«No se os haga tan amarga
La batalla temerosa
Que esperáys,
Pues otra vida más larga
De fama tan glorïosa 15
Acá dexáys:
Aunque esta vida de honor
Tampoco no es eternal
Ni verdadera,
Mas con todo es muy mejor 20
Que la otra temporal
Perecedera.
«El bivir que es perdurable
No se gana con estados
Mundanales, 25
Ni con vida deleytable
En que moran los pecados
Infernales;
Mas los buenos religiosos
Gánanlo con oraciones 30
Y con lloros;
Los cavalleros famosos
Con trabajos y afliciones
Contra Moros.
«Y pues vos, claro varon,
Tanta sangre derramastes
De paganos,
Esperad el galardon
Que en este mundo ganastes 5
Por las manos;
Y con esta confiança
Y con la fe tan entera
Que tenéys,
Partid con buena esperança 10
Que esta otra vida tercera
Ganaréys.»
(Responde el Maestre)
«No gastemos tiempo ya
En esta vida mezquina
Por tal modo, 15
Que mi voluntad está
Conforme con la divina
Para todo;
Y consiento en mi morir
Con voluntad plazentera, 20
Clara, pura,
Que querer hombre bevir
Quando Dios quiere que muera,
Es locura.»
(Oracion)
Tú que por nuestra maldad 25
Tomaste forma cevil
Y baxo nombre;
Tú que en tu divinidad
Juntaste cosa tan vil
Como el hombre; 30
Tú que tan grandes tormentos
Sufriste sin resistencia
En tu persona,
No por mis merecimientos,
Mas por tu sola clemencia
Me perdona.
(Cabo)
Assi con tal entender, 5
Todos sentidos humanos
Conservados,
Cercado de su mujer,
De hijos y de hermanos
Y criados, 10
Dió el alma á quien gela dió,
(El qual la ponga en el cielo
Y en su gloria),
Y aunque la vida murió,
Nos dexó harto consuelo 15
Su memoria.
Cartagena
(Fl. about middle of the fifteenth century)
CANCIÓN
No sé para qué nasci,
Pues en tal estremo esto
Que el morir no quiere á mí,
Y el vivir no quiero yo. 20
Todo el tiempo que viviere
Terné muy justa querella
De la muerte, pues no quiere
A mí, queriendo yo á ella.
¿Qué fin espero de aquí, 25
Pues la muerte me negó,
Pues que claramente vió,
Que era vida para mí.
Rodríguez del Padrón
(Fl. middle of the fifteenth century)
A LA VIRGEN
Fuego del divino rayo,
Dulce flama sin ardor,
Esfuerzo contra desmayo,
Remedio contra dolor,
¡Alumbra á tu servidor! 5
La falsa gloria del mundo
Y vana prosperidad
Contemple:
Con pensamiento profundo
El centro de su maldad 10
Penetre.
Oiga quien es sabidor
El planto de la Serena,
La cual temiendo la pena
De la tormenta mayor, 15
Plañe en el tiempo mejor.
Mossén Juan Tallante
(End of the fifteenth century)
ORACIÓN
Imenso Dios, perdurable,
Que el mundo todo criaste,
Verdadero,
Y con amor entrañable 20
Por nosotros espiraste
En el madero:
Pues te plugo tal pasión
Por nuestras culpas sufrir,
O Agnus Dei,
Llévanos do está el ladron,
Que salvaste por decir 5
Memento mei.
El Comendador Escribá
(End of fifteenth century)
CANCIÓN
Ven, muerte, tan escondida,
Que no te sienta conmigo,
Porque el gozo de contigo
No me torne á dar la vida. 10
Ven como rayo que hiere,
Que hasta que ha herido
No se siente su ruido
Por mejor herir do quiere:
Así sea tu venida, 15
Sino desde aquí te digo
Que el gozo que habré contigo
Me dará de nuevo vida.
Juan Álvarez Gato
(† after 1495)
LETRA
Que en ti só yo vivo,
Sin ti só cativo; 20
Si m’eres esquivo,
Perdido seré.
Si mal no me viene,
Por ti se detiene.
En ti me sostiene 25
Tu gracia y tu fé.
Qu’el q’en ti se ceba,
Que truene, que llueva,
No espere ya nueva
Que pena le dé.
Que aquel que tú tienes 5
Los males son bienes,
A él vas y vienes,
Muy cierto lo sé.
Amor no me dejes,
Que me moriré. 10