Bartolomé Leonardo de Argensola

(1564–1631)

SONETO

«Dime, Padre común, pues eres justo, 5

¿Por qué ha de permitir tu providencia

Que, arrastrando prisiones la inocencia,

Sube la fraude á tribunal augusto?

«¿Quién da fuerzas al brazo que robusto

Hace á tus leyes firme resistencia, 10

Y que el celo, que más la reverencia,

Jima á los pies del vencedor injusto?

«Vemos que vibran vitoriosas palmas

Manos inicuas, la virtud gimiendo

Del triunfo en el injusto regocijo.» 15

Esto decía yo, cuando riendo

Celestial ninfa apareció, y me dijo:

«¡Ciego! ¿es la tierra el centro de las almas?»

EPIGRAMA (TRADUCCIÓN DE MARCIAL)

Cloe la sétima vez

Las exequias celebró. 20

Siete maridos lloró;

No hay tan honrada viudez.

¿Pudo con más sencillez

Toda la verdad decir?

Mandó en la piedra escribir

Que ella les dió sepoltura,

Y dijo la verdad pura,

Porque los hizo morir.