Sor Juana Inés de la Cruz

(† 1700?)

REDONDILLAS

Hombres necios, que acusáis

A la mujer sin razón, 20

Sin ver que sois la ocasión

De lo mismo que culpáis;

Si con ansia sin igual

Solicitáis su desdén,

¿Por qué queréis que obren bien

Si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia, 5

Y luego con gravedad

Decís que fué liviandad

Lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia

Hallar á la que buscáis, 10

Para pretendida Lais

Y en la posesión Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro

Que el que, falto de consejo,

Él mismo empaña el espejo 15

Y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén

Tenéis condición igual,

Quejándoos si os tratan mal,

Burlándoos si os quieren bien. 20

Opinión ninguna gana,

Pues la que más se recata,

Si no os admite, es ingrata,

Y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis, 25

Que con desigual nivel

A una culpáis por cruel,

De fácil á otra culpáis.

Pues ¿como ha de estar templada

La que vuestro amor pretende, 30

Si la que es ingrata ofende,

Y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena

Que vuestro gusto refiere,

¡Bien haya la que no os quiere!

Y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas

A sus libertades alas;

Y después de hacerlas malas, 5

Las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido

En una pasión errada?

¿La que cae de rogada

Ó el que ruega de caído? 10

Ó ¿cuál es más de culpar,

Aunque cualquiera mal haga,

La que peca por la paga

Ó el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis 15

De la culpa que tenéis?

Queredlas cual las hacéis,

Ó hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,

Y después, con más razón, 20

Acusaréis la afición

De la que os fuere á rogar.

Bien con muchas armas fundo

Que lidia vuestra arrogancia,

Pues en promesa é instancia, 25

Juntáis diablo, carne y mundo.

SONETO: ENTRE ENCONTRADAS CORRESPONDENCIAS VALE MÁS AMAR QUE ABORRECER

Al que ingrato me deja, busco amante;

Al que amante me sigue, dejo ingrata;

Constante adoro á quien mi amor maltrata;

Maltrato á quien mi amor busca constante. 30

Al que trato de amor hallo diamante,

Y soy diamante al que de amor me trata;

Triunfante quiero ver al que me mata,

Y mato al que me quiere ver triunfante.

Si á éste pago, padece mi deseo; 5

Si ruego á aquel, mi pundonor enojo;

De entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo por mejor partido escojo,

De quien no quiero ser violento empleo,

Que de quien no me quiere vil despojo. 10

III
POESÍAS DEL SIGLO XVIII