CAPITULO QUINTO
De como Antonio Sedeño, viendo su perdiçion, determino salirse de la Trinidad y pasarse a la punta o ancon de Uriaparia, y asi lo puso por obra.
Estaba Antonio Sedeño con gran temor, y no sin rrazon, de ver el fin y rruyna suya y de sus soldados, porque con las continuas escaramuças, rrecuentros ó[288] guaçabaras que con aquellos yndomitos barbaros abia tenido, le abian faltado la mayor parte de ellos, muertos cruel y miserablemente con la yerba de que eran heridos, y por el consiguiente los caballos se le abian apocado, y avnque nunca le abia faltado el[289] amistad del cacique y señor Chacomar, su vezino, no abia sido parte para la rresistencia de la multitud de aquellos barbaros, porque el caçique tenia poca gente, y ya que era sufiçiente para sustentar el amistad de los cristianos, no era poderoso para rresistir a sus contrarios ni estorvar sus perversos desinos y obras de ellos. Mas con todo esto no dexaba de ser muy provechosa el amistad (de) este prinçipal a los cristianos, que tan afligidamente se sustentavan, proveyendolos[290] de algunas cosas neçesarias de comida, y dandoles abisos de lo que los contrarios querian o determinaban hazer.
I andando el Governador considerando quan presta o propinqua tenia su mala destruycion, procuraba atraher a su ymaginaçion todos los medios que podia para tomar el mas conviniente a si y a su gente e yrse el a Puerto Rrico a traer mas gente. Vnas veces le pareçia que era cosa açertada dexar alli, en aquel fuerte, la gente e yrse el a Puerto Rrico a traer mas gente, y a esto se le oponia el mal suceso que tendrian los que alli quedasen, y quan perdidas o bendidas quedavan sus vidas. Otras vezes le pareçia que era mal caso desanparar del todo la tierra, que seria perder el titulo y merçed que Su Magestad le abia hecho de Adelantado de la Trinidad, y que era gran verguença para el bolverse sin efectuar cosa alguna. Y entre estas y otras consideraçiones le pareçio que lo mas açertado seria pasarse con toda la gente que tenia a la costa de Tierra Firme y provinçia o punta de Uriaparia, y alli hazer vna fortaleza y dexar en ella la gente con el mas bastimento que pudiese, y dar la buelta a Puerto Rrico con algunos de sus amigos y juntar de nuebo la gente que pudiese para tornar a entrar en la Trinidad.
Y comunicandolo con los soldados que le abian quedado, por verse fuera de tanto rriesgo como tenian, aprovaron y confirmaron el pareçer del governador Sedeño; y puniendolo luego por la obra se enbarcaron en los nabios que abian alli traydo, y desanparando el palenque o cercado que tenian, se partieron de la Trinidad, despues de aber rresidido en ella con la calamidad y trabajos y hanbres y neçesidades que Dios nuestro Señor sabe, mucho tienpo[291], y rrogando al caçique su amigo que les diesen algunos yndios para que les ayudasen a hazer la fortaleza que pensaban hazer, llegaron el propio dia a la punta o ancon de Uriaparia, donde desenbarcaron con harto contento por verse fuera del rriesgo con que en la Trinidad bivian y abian rresidido.