CAPITULO DOZE
Como Orssua enuio por municiones a Nonbre de Dios y el se azerco al alojamiento de los negros y hizo pazes y amistades con[190] su rrey, y lo que sobre el prender y desbaratar los negros acordo hazer.
El alojamiento principal de los negros estaua deste que e señalado, la costa adelante, quinze leguas, algo apartado de la mar. El general Orsua se determino pasar adelante y no parar asta ponerseles lo mas cerca que la dispusicion y comodidad de la tierra le diese lugar, para de alli hazer lo que pudiese conforme a lo que la ocasion y la fortuna le ofreciese, y antes de partirsse[191], enbio a Francisco Gutierrez, su maese de campo, por mar, a Nonbre de Dios, por ciertas botijas de bino mezclado con tosigo o ponzoña, y con[192] algunas mercadurias y cosas de España con que engañar y atraher a si, por uia de dadiuas y alagos, aquella gentalla[193], y con domestica cautela y doble trato, y hazer y efectuar a pie quedo[194] sin derramamiento de sangre, lo que por uentura, puesto en rrigor de la milicia y encomendando[195] a Marte, fuera dificultoso de alcanzar, a causa de selles a los españoles todas las cosas muy contrarias y los enemigos muy desiguales, asi en numero como en lijereza y desenboltura, porque les auia puesto admiracion ver la velozidad con que poco tiempo antes suuian por las sierras y cuestas arriua y trepauan y saltauan por altas peñas, de tal suerte que parescia que todas las vezes que quisiesen estaria en manos destos esclauos el acometer o huir, y se andarian de contino a la mira, aunque apartados, burlando de los que cargados de armas desearian venir a las manos con ellos y nunca lo podrian efetuar.
Partiose Francisco Gutierrez al efeto dicho la uia del Nonbre de Dios, con auiso de que a la buelta no auia de tocar en aquel puerto, sino pasar de largo a la marina o arrecife mas conjunta al alojamiento de los sclauos, donde hallaria a Pedro de Orsua, porque Orsua dende a ciertos dias que fueron necesarios para la rreformacion y cura de los soldados de la pelea[196] que con los negros tuuieron, atras rreferida, salieron heridos, se partio con la guia que lleuaua por camino asperisimo y dificultoso y de muy gran trauajo para los soldados, que no solo auian de yr cargados de sus espadas y rrodelas y otras armas y municiones necesarias para la guerra, pero de toda la uitualla y comida que por el camino auian de comer, y aun desto no se proueyeron tan uien como hera razon, creyendo hallar por el camino algunas estancias o cortixos de los negros donde proueheise de lo necesario, lo qual les salio al rreues. En lugar de esto topauan muy largas cienigas y plantanos y otros atolladares y manglares que los aflijian y angustiauan demasiadamente, lo qual fue causa de deternerse en este camino mucho mas tiempo del que deuian tardar, porque en quinze leguas de camino se tardaron y detuuieron beinte y cinco dias, que llegado que fue Orsua al paraje del pueblo o estalaje de los negros, se alojo zerca de la marina, en lugar conuiniente y procuro dar uista a la poblazon[197] de los sclauos, la qual estaua asituada y puesta sobre la cunbre y cuchilla de una alta e ynpinada loma, fortificada por naturaleza de tal suerte que casi por todas partes heran muy profundos despeñaderos hechos o criados de tal suerte que no solo en ninguna manera se podia suuir por ellos, pero si acaso azertara a caher de lo alto alguna persona, sin llegar al suelo se hiziera ynumerables pedazos.
Por las dos frentes desta loma o cerro tenian los negros hechos dos muy angostos caminos, por[198] tal horden que con pocas piedras que dejaran caher ynpidieran a qualquier animo y numero de gentes la suuida, y demas desto, al rremate destos caminos[199], en el prenzipio de la loma, tenian fortalecidas las entradas con rrecios palenques, y puestos tales, que no asi fazilmente podian ser desconpuestos por los nuestros aunque fuesen suuidos[200] por todo el camino. Arriua, en la cunbre desta loma, estauan edificadas las casas y buhios de los negros al traues o atrauesadas conforme al ancho de la cuchilla, que no hera mas del que los buhios ocupauan, que hera arto poco, y entre las casas y por algunos lugares vajos y desocupados tenian echos muy hondos oyos o silos llenos de todo género de comida, de las que hellos acostunbrauan cojer y criar para su sustento.
En este fuerte alojamiento estauan solamente el rrey Vayamo con la gente de guerra para de alli salir a hazer sus correrias y asaltos por los caminos pasajeros de españoles, avnque estauan muy apartados. Fuera de aqui tenian, la tierra adentro, otro alojamiento o fuerte, avnque no tan corrouorado como el que he dicho, donde tenian sus mugeres e hijos y la otra jente ynutil que no hera para la guerra, puestos en lugar muy escondido, de suerte que nunca fue uisto de los españoles hasta despues de preso al rey Bayamo y desvaratados los negros.
El general Orsua, uiendo y considerando quan en bano le seria y avia de ser el pretender por guerra subjetar los negros y benir en rrompimiento con ellos rrespeto de las uentajas dichas, tuuo formas y maneras como tener tratos y comercyo con ellos y con su negro rrey, el cual, como ya otras uezes despues de su alzamiento y tirania ouiesen con su rrustica desuerguenza puestose a tratos y conciertos con el Gouernador de Panama y Nonbre de Dios, y con arroganzia de baruaro entrase a estos conciertos en estas ciudades, no dudo de hazer lo mesmo con Pedro de Orsua, dandose a particular trato y comunicacion con el, viuiendo deuajo de zierta ffee con algunos de sus capitanes a holgarse y rregocijarse al alojamiento de Pedro de Orsua, y dando lugar a que con la mesma seguridad entrasen algunos españoles entre su poblazon; pero en estos tratos y conuersaciones sienpre andaua Bayamo tan sobre el auisso que dejando su jente casi a uista puesta en horden con las harmas en las manos, el, con pocos amigos suyos, se uenia a tratar y conuersar con Orsua, que con no menos sagazidad y astucia lo trataua y conuersaua para trahello asi con un jenero de palabras melosas y muy prouocatiuo y aplicado a ynclinar los coracones y animos de aquellos baruaros a continuar su alojamiento; porque Pedro de Horsua, teniendo puestos los ojos en lo que pretendia hazerles, sagazmente les decia quel no hera venido sino a dar vn horden qual conviniese para que las dos rrepublicas despañoles y negros tuuiesen asiento y perpetuidad, de suerte que dende en adelante no se hiziesen mal ni daño los unos a los otros, ni se persiguiesen ni rrovasen[201], proponiendo a los negros, para mas los ynclinar, que pues en aquel su echo auian sido tan fauorecidos de la fortuna y jamas auian sido enpecidos ni dañados ni uencidos de los españoles, que sin duda hera cosa que Dios ynmortal lo permetia y queria que hellos fuesen conseruados en su antigua liuertad, en que el mesmo Dios como a todas las demas jentes del mundo las auia criado, por lo qual le parecia cosa muy necessaria que aquel su trato se efetuase, para lo qual el tenia cunplido y bastante poder de los ministros rreales. Holgauase tanto el rrey Bayamo y sus secazes con oyr y uer tratar estas cossas, que pocos dias de la semana se pasauan sin que se uiniese a comer y conuersar con el general Orsua, del qual, asi mesmo, hera tratado con toda su crianza y cortessia, y de los soldados muy rrespetado.
En este medio tiempo llego Francisco Gutierrez del Nonbre de Dios, con copia de lo que le encargo y con ayuda de mas soldados y prouision de comidas y municiones, de que estauan muy faltos y necesitados, con lo qual el general Orsua tuuo lugar de hazer algunos mas rregalos a Bayamo, rey, y dalle algunas cossas de presente con que mas conformase su amistad, rrogandole que pues ya auia alcanzado su pretension y deseos, que el y todos sus negros, para cierta fiesta señalada que benia muy zerca, rreciuiesen del vna comida que les queria dar como amigos y confederados suyos, en su propio alojamiento, porque hen hello rreciuiria muy gran contento. Bayamo biuia ya tan confiado que luego concedio a Pedro de Horsua lo que le rrogaua, con tal aditamento, que a sus negros soldados diese algun contento y satisfaciese con dalles algunas camissas de rruan, machetes e hachas, bonetes colorados v otras cosas, asi porque se hallauan ya tan señores en aquella tierra que les parecia que qualesquiera gentes, ora fuesen españoles ora yndios, que hen ella entrasen estauan obligados a dalles feudo e a rreconozelles superioridad como a señores de aquella tierra. Todo lo prometio Orsua de hazer muy cunplidamente, y pareciendole que de esto y de todo lo demas que pretendia hazer, no solo hera cosa hazertada pero muy nezesaria dar parte a sus soldados y conpañeros, los congrego y jnnto y les hablo casi en esta forma: De ningun efeto seria y abria sido, señores y conpañeros, nuestra congregacion y junta y el auer tomado las harmas en las manos contra estos fugitiuos y traidores sclauos, si por alguna uia o manera no procurasemos su desipacion y rruina, lo qual es ynposible auerse ni alcanzarse enteramente por las armas, porque si uien se a mirado hellos estan amaestrados y puestos de tal manera que claramente dan a entender tener puesta toda su fortaleza en las cunbres y aspereza desta serrania y en el velamen y cobertol[202] destos espesos montes y arcabucos, en los quales con la mesma lijereza y facilidad que los otros brutos que hen ellos fueron criados, se pretenden esconder y rretirar, mostrandosenos y poniendosenos delante como y quando hellos quisieren, como hombres que por la mucha platica y noticia que de toda esta tierra tienen, auitan y biuen hen ella como naturales, y si poniendo nuestra esperanza y bitoria en las armas y comencando a vsar dellas por los rrespetos y causas dichas y por otras muchas que qualquiera de los presentes pueda auer y considerar, no saliesemos al cabo con nuestra pretencion ni obiesemos la uitoria desta guerra y asi nos boluiesemos al Nonbre de Dios, pues aqui no nos podemos sustentar mucho tienpo a causa de ser esta tierra falta de todas las cosas nezesarias a nuestro sustento, y que muy de tarde en tarde podriamos ser socorridos de las ciudades de Nombre de Dios y Panama, que tan apartadas estan desta comarca, doblada desuentura les abria benido a estas dos ciudades, pues la chusma de los negros, juzgandose ser uitoriosos y bencedores por solo su esfuerco y uigor de animo, con mayor desuerguenza y doblado atrevimiento saldrian destos sus escondidos alojamientos y cueuas y no solo vcuparian ni saltarian[203] los caminos pasajeros y rrouarian y matarian los caminantes, pero pondrian en efeto lo que ya otras uezes an yntentado, que es poner fuego a la ziudad de Nombre de Dios y Panama en todo el estremo y ultimo fin de rruina que hellos pudiesen y les fuese posible. Lo que para rremediar y asegurar todos estos ynconvinientes y e considerado es, que pues estos esclauos y su caudillo o caueza, a quien hellos llaman rrey, tan confiadamente se comunican y tratan con nosotros deuajo de cierta fee que yo les he dado, que aprouechandonos de la ocasion que la fortuna nos ofreze, segun que ya yo lo tengo hordenado y concertado, les demos a comer un dia a todos esplendidamente y a ueuer, de suerte que queden enbriagados con cierto tosigo que en la ueuida se les dara, y alli sera preso su rrey y muertos los mas valientes y principales negros de su conpañia, y si algunos escaparen, tanbien abra modo como los rrecojamos y traigamos a nuestra sujecion con el menos trauajo y rriesgo que pudieremos. E querido decir y tratar esto con toda la conpañia, porque por ventura honde tan buenos y esperimentados ssoldados en la arte y militar[204] ay, no obiese alguno tan escupuloso que le pareciese despues de hecho este negocio cosa contra todo el pundonor de la soldadesca y contra toda milicia que deuajo de paz y amistad fuesen presos y muertos estos negros, aunque tanbien creo y entiendo que no habra ninguno tan falto de conocimiento que enteramente no conozca lo que en esto ay, porque con fugitiuos y traidores esclauos, auidos y conprados por nuestros propios dineros, tenemos licencia y facultad para usar de todas las cautelas y doblezes necesarios y conuinientes hasta sujetallos y rrestituillos a la seruidunbre a que estan obligados y ellos antes tenian, especialmente questa chusma de negros, contra todas leyes y derechos diuinos y humanos, pretenden no solo hazerse señores de esta tierra, donde ni fueron nascidos ni criados ni ningunos mayores suyos la poseyeron, pero constituir y hazer hellos entre si rrey y señor que los gouernase y mantenga en justicia en aquella forma que hellos pretenden y quieren uiuir; y lo que mas es de esagerar y ponderar, que auiendo sido los mas de estos negros bautizados y por la fee del bautismo subjetados a la ley y ffee de Dios todopoderoso y de la santa Iglesia romana, hellos entre si an hereticado y en las cosas tocantes a la rreligion hecho leyes y estatutos muy conformes a su primera gentilidad, deuajo de los quales uiben y se conseruan nonbrando entre si obispos y otros ministros de su falsa religion, para que a su modo los exorsismen y catetizen y los animen a uiuir hen ella, y solo esta vltima causa basta a no obligarnos a guardalles ninguna ffee y hazer nuestro hecho sin escrupulo de que nuestro onor venga a menos, pues honbres que con tanta facilidad an quebrantado la ffee de la Iglessia que auian prometido y jurando, con mucha mas podemos y deuemos nosotros quebrantar la que les emos dado, y prendellos para que de todo hello sean castigados.
A todos parescio vien y muy conforme a rrazon lo que Orsua hordenaua y decia y assi lo aprouaron por tal, proponiendo de hazer cada vno sobre hello lo que en si fuese y se le encargase; y asi ceso la platica, porque ya que se acauaua entraua Bayamo con algunos de sus negros por el alojamiento a uisitar y ber a Pedro de Orsua, el qual le salio al encuentro y lo rreciuio con grandes muestras de alegria, y aquella noche hizo que se quedasen el y sus negros que le aconpañauan alli a dormir. Dioles muy bien de zenar y ueuer, de suerte que quedaron borrachos y muy contentos y otro dia de mañana se boluieron a su fuerte con la confianza que siempre lo hazian y con mucho mas contento, porque el general Orsua, vsando de alguna mas liberalidad que la de hasta alli con Bayamo, le dio vn capotin de buen paño fino verde y dos camissas de rruan y un bonete y un machete, y a los capitanes negros que le acompañauan, a cada uno dio sendas camisas de rruan y zaraguelles de anjeo[205] y bonetes colorados, con que mas que nunca fue entre hellos alabada la condicion y largueza de Pedro de Horsua.