CAPITULO SSETENTA Y DOS
Que trata de como el Gouernador de Venencuela fue auisado de la llegada de Aguirre a Burburata, y de lo que sobre hello hizo, y enuio a llamar al capitan Brauo, y al capitan Diego Garcia de Paredes, y de otras cossas que, azerca desto, suzedieron.
Los vezinos del pueblo de la Burburata, que estara media legua del puerto, viendo uenir los nauios del traidor, presumiendo que no podian ser otros, pusieron en cobro todas sus haziendas, y ellos, desanparando su pueblo, se auyentaron todos a los montes y a sus rrepartimientos por diversas partes, por estar mejor escondidos; y teniendo zertifycacion de los que heran por uellos saltar en tierra y desenbarcar, enuiaron luego por la posta auisso a su Gouernador de como Lope de Aguirre y sus secazes auian saltado en tierra; la qual nueua rreceuida y sauida por el llicenciado Pablo Collado que, como antes de agora se a dicho, rresedia en la ciudad del Tocuyo, procuro dar horden en como se le hiciese alguna manera de rresistencia al Aguirre, entendiendo que la jente que alli se juntase no podia ser parte para arruinar ni desuaratar al traidor ni a sus secazes, a causa de la poca gente que se podia juntar de los pueblos comarcanos, y de las pocas armas asi defensiuas como ofensiuas que alli tenian; pero pareciole que ya que esto no pudiesen hazer, que podian ser parte para quytalles y alcalles las comidas y dalles algunas armas y trasnochadas de noche, con que los hiciesen andar atemorizados o desasosegados y desuelados, y asi mando luego juntar, y que se juntasen a donde el estava, toda la jente de los pueblos comarcanos, nombrando por general della a Gutierre de la Peña, vezino del Tocuyo; y juntamente con esto despacho sus cartas al capitan Pedro Brauo de Molina, justicia de Merida, haziendole sauer la llegada del Aguirre a su Gouernacion, y rrogandole que luego le uiniese a fauorezer con toda la mas gente que pudiese; y tornando a rogar y persuadir al capitan Diego Garcia de Paredes y a los demas vezinos de Benenzuela que con el estauan en Merida, que se fuesen a seruir a su Magestad en aquella enpresa, dandoles todo siguro[450] por lo pasado, y prometiendoles premio por lo que de presente se ofrecia, porque[451] aunque antes los auia enuiado a llamar, no auian ydo, por no sauer la nueua cierta de la llegada deste[452] traidor a la Gouernacion; los quales luego se partieron y fueron a donde el Gouernador estaua con toda la breuedad que pudieron, sin se detener en el camino; a los quales el rreciuio con rrostro alegre, agradeciendoles su uenida, nonbrando luego por maese de campo al capitan Diego Garcia de Paredes, descargandose con el con buenas rrazones, diciendole que uien beya lo mucho que su perssona merezia, y que por auer estado ausente en aquella coyuntura y rrequerillo asi la breuedad del negocio, auia nonbrado por general a Gutierre de la Peña; que le suplicaua que hazetase aquel cargo de maese de canpo, pues no auia otro mejor cargo con que podelle seruir, y que aunque Gutierre de la Peña tenia titulo de general, que el hera el que auia de mandar el canpo.
Rrindiole Diego Garcia al Gouernador muy cunplidas gracias por este cunplimiento y azeto el cargo, ofreciendose con el a morir por el seruicio de su Magestad. Luego se fue a donde estaua Gutierre de la Peña, general, juntando la gente en Baraquysimeto, donde de todos fue rreceuido con mucha alegria y contento, porque aunquel Gouernador auia mandado que todos acudiesen al Tocuyo, pareziendole que la ciudad de Barquysimeto hera lugar mas acomodado, asi para juntar la gente como para rreceuir al Aguirre, por auer de llegar primero alli que a el Tocuyo, mando a su General que se fuese aquel pueblo, y que alli juntaria la jente que se auia de juntar.
El capitan Pedro Brauo de Molina, despues de auerse partido y ydo el capitan Diego Garcia de Paredes, mando luego juntar la gente y uezinos que en aquel pueblo auia, para juntamente con el parezer de todos, hazer lo que mas conuiniese a el seruicio de su Magestad y sustento de su rrepublica, con los quales trato de que queria dar auiso de la nueua que tenia a la Rreal Audiencia, y assi mesmo yr con los amigos y vezinos que pudiesse, a fauorezer al Gouernador; y para lleuar la nueua de la llegada del Aguirre a Tierra Firme, mando aperzeuir tres soldados, porque no se sufria yr menos a causa de auer de pasar por ciertos yndios de guerra, que como se a dicho antes de agora, auia en el camino. A uno destos apercevidos, que se dezia Andres de Pernia, le parecio que eran pocos para poder pasar por aquellos yndios de guerra, y asi rrespondio al capitan quel no se atreuia a lleuar aquel auisso, porque hen ello no se auenturaua sino perder la vida.
Visto por el capitan la poca boluntad que de yr a dar esta nueua, que tanto ynportaua, tenian, con parezer de todo el pueblo se acordo que aquel mensaje se quedase para mas adelante que se uiese y entendiese mas claramente el yntento del amotinado y la derrota que tomaua, la qual ssucedio y salio a bien, porque si aquella segunda nueua entrara en el Rreyno, pudiera ser que costara de la hazienda rreal mas de cien mill pessos, y de particulares otros tantos, que necesariamente se auian de gastar en auiar y peltrechar soldados para la guerra y en otras municiones y aderezos necesarios.
El capitan Pedro Brauo mando luego aderezar veinte y tantos soldados, para con ellos yr al socorro que por el Gouernador le auia sido pedido; algunos de los quales, yendo contra lo que antes auian dicho, rreusaron la yda, diziendo que para rresistir Aguirre eran pocos, y que en su pueblo hazian gran falta, y que lo que en la yda se auenturaua a ganar era que los yndios de la tierra matasen las mugeres y los demas vezinos que para anparo y sustento del pueblo quedauan. El Capitan, como hombre de ualeroso animo, y con el zelo que de seruir a su Magestad tenia, rrespondio que por ninguna uia auia de dejar de yr en aquel socorro, y que se aprestasen para se partir otro dia, porque el que no quisiese yr de grado, el le lleuaria por fuerza. Visto esto, luego se aderezaron los que para yr aquel socorro se auian nonbrado y se partieron de la ciudad de Merida, alzando vandera en nonbre de su Magestad camino del Tocuyo, en la qual derrota los dejaremos y nos bolueremos a Lope de Aguirre, que lo dexamos en la playa de la Burburata alojado con su gente aquel sereno de Dios[453], sin que los uezinos de aquel pueblo le quysiesen ynuiar algun socorro o rrefresco para rrefrixerio del mareamiento que tenian, o siquiera benillos a uisitar, como hizieron aquellos caualleros de la Margarita, a quyen en pago de su buen rreziuimiento, el traidor dio el galardon que ariua se a contado.