CAPITULO SSETENTA Y TRES
Que trata de como llego Lope de Aguirre a la Burburata, y de las cossas que alli hizo.
Pasada la noche y benido el dia, que hera lunes, otauo de Setiembre, acordo Lope de Aguirre ynuiar al pueblo de la Burburata algunos de sus priuados a que uiesen lo que hen el auia, y si los uezinos parecian por alli juntos o le pensauan dar algun desasosiego y alboroto, y a que si vuiese algun rrefresco se lo trujesen; los quales fueron y hallaron ssolas las cassas, sin moradores ni otros bienes ni hazienda alguna dentro, porque como se a dicho, todo lo auian alzado y escondido y puestose hellos con ello en cobro.
Solamente hallaron en este pueblo vn soldado de los que con el capitan Pedro de Monguia se auian pasado contra su boluntad al Prouincial de Maracapana, que se decia Francisco Martin, piloto, que teniendo noticia de como Aguirre auia llegado al pueblo, aunque con los demas uezinos se auia vydo al monte, luego que uio que no parecian los uezinos se torno al pueblo y se uino a estos soldados que Aguirre auia enuiado, y les dijo que el se uenia y boluia al seruicio de su capitan Lope de Aguirre, los quales luego dieron la buelta al puerto donde auian dejado a Lope de Aguirre, y lleuandole el soldado le hizieron rrelacion de como auian hallado el pueblo, y de como aquel Francisco Martin, piloto, se auia buelto y rreducido a su servicio.
Aguirre se holgo mucho con el Francisco Martin, y le abrazo y le hizo muchas caricias, pareciendole que honbre que tanta lealtad tenia a un traidor tan cruel como el, que sienpre lo seguiria, y luego le pregunto por el suceso del capitan Pedro de Monguia, y como se auia pasado al fraile, el qual, descargandose con la ynozencia que hen el negocio auia tenido, porque es cierto que por el pensamiento no le auia pasado de rreducirse a seruicio de su Magestad, le dijo que Pedro de Monguia y Artiaga y Rodrigo Gutierrez los auian engañado a el y a los demas sus conpañeros, porque quytandoles vno a uno las armas cautelosamente, los desarmaron a todos, y desque se uieron zerca de donde estaua el Prouincial y su jente, apellidando a boces el nombre del Rrey se pasaron e hicieron con el Prouincial; y que el y los demas sus conpañeros no auian podido hazer lo que heran obligados a su seruicio por estar sin armas; y que su uenida a seruille daua testimonio de la poca culpa que hen el motin de Monguia el auia tenido, y que el mesmo proposito tenian de serville todos los demas conpañeros que andavan por alli al monte descarriados, desnudos y muertos de hanbre y perseguidos de los uezinos, los quales el creya que sauiendo su llegada aquel puerto luego se bendrian a rreducir en su seruicio.
Aguirre, sauido esto, dio muy buenos uestidos a este su leal seruidor, y escriuiendo una carta muy amigable y con muchos ofrecimientos para los demas que por alli andauan, lo ynbio y le dijo que los fuese a buscar y les diese la carta y les dijese de palabra el deseo que tenia de seruilles y hazelles todo bien.
El Francisco Martin se partio luego, haziendo lo que Aguirre le mandaua, y andubo dos o tres dias buscando sus conpañeros, y no hallandolos, y pareciendole que aquel tiempo que por el canpo andaua hera malgastado por no topar en que hazer mal, se boluio a donde estaua Lope de Aguirre, y le dijo que no los auia hallado; y asi se quedo en su conpañia, mas despues le dieron el pago con vna miserable muerte, como adelante se dira.
Y porque su saltada en Tierra Firme tuuiese algun buen prencipio, y asi mesmo por enpezar a gratificar el seruicio que le hizieron los soldados que en la Margarita de su boluntad se le juntaron, mando este propio dia, en la misma costa o playa de la mar, matar a uno destos soldados, portugues, llamado Farias. La causa de su muerte fue por que quando salto en tierra pregunto si donde estauan hera ysla o tierra firme; y pareciendole Aguirre mal aquella pregunta, lo mato dandole garrote; mas se deue creher que fue esto permision diuina, que enpezasen a uer su pago aquellos que boluntariamente auian sido traidores y causadores de muchos males que en la Margarita se hizieron; y hecho esto encamino toda su gente que se fuesen a alojar en el pueblo de la Burburata; y quedandose el alli de los postreros con algunos de sus amigos y priuados, pego fuego al nauio y barcos que le auian traido alli, porque no tuuiesen algunos ocasion de meterse hen ellos y huirse, y luego se fue tras sus soldados derecho al pueblo.