III
Yo la siento gemir, y me parece
Que la bóveda azul se desencaja,
Cual si fuera una ruina miserable
Que Saturno esparciese con sus alas.
Cual si fuera una cúpula proterva
¡Que derrumbase Dios, bajo sus plantas!
Yo la siento gemir, y el océano
Y la selva, y las cumbres y la pampa,
Y la nube y las estrellas
Y todo lo insensible y sin entrañas,
Me parece que sienten, me parece
¡Que asumen voz y proporción humana!
Me parece que vienen y se postran
Sobre la regia púrpura de mi alma,
Y la súplica ardiente de las cosas
En miserere trágico levantan.