IV

Yo la siento cruzar ante mis ojos
Y es una estrella muerta la que pasa,
Dejando en pos de su fulgor, la sombra,
Porque en pos de su luz, ¡reina la nada!
Yo la siento cruzar ante mis ojos
Y la pupila tras de sí me arranca,
Cual si su imagen desgreñada y torva,
En vez de su visión, ¡fuese una garra!
Yo la siento cruzar ante mis ojos
En aterrante procesión fantástica,
De biblias del deber que ya no enseñan,
De apóstoles del bien que ya no hablan,
De laureles de honor que ya no honran,
De inspirados de Dios que ya no cantan,
De púdicas estolas que envilecen,
De patenas limpísimas que manchan,
De eucarísticos panes que envenenan,
¡De banderas celestes que se arrastran!
Yo la siento cruzar... Seres felices
Que carecéis de luz en la mirada,
¡Ah! yo no puedo soportar la mía
¡Bajo la fantasma horrible de mi patria!