XIX.

"Durante mucho tiempo la busqué por todas partes inútilmente."

"Su memoria consolaba el aislamiento de mi corazón."

"Su imagen pasaba en mis sueños como una sombra encantadora."

"Y aun despierto creía oir el eco celestial de la voz de aquella niña tan hábil, tan bella, tan dispuesta siempre á servirme."

"Perdone Ud., Padre, que me exprese de este modo; nuestras primeras impresiones serán siempre nuestros últimos recuerdos."

"Lo que más me hacía sufrir, era el temor de que María hubiera vuelto á su oficio de mendiga y temblaba ante la idea de que hubiese muerto en la miseria."

"Diariamente pasaba yo por el portal, iba con frecuencia á los mercados, la buscaba por todas partes y permanecía muchas horas en el balcón esperando que pasara; pero todo sin resultado."

"Bajo el peso de una inexplicable tristeza, quería estar siempre solo y á nadie comunicaba mi sufrimiento."

"Así pasaron algunos años."

"El tiempo empezó á calmar mis solitarios pesares y llegó un día en que la imagen de María Luisa quedaba en mi corazón como una luz agonizante ó un pálido recuerdo."

"Había llegado para mí esa época fugaz y característica de la juventud, en que se alimenta el alma con gratas quimeras y da formas tangibles á las imágenes de sus delirios."

"No obstante, me parecía imposible llenar el vacío de mi vida."