V.
Favorable es el afán con que venís aquí sabiendo que el sitio no puede disminuir la autoridad del orador y que conviene enterarse antes de lo que se verá en el teatro; porque si es un mimo, os reiréis; si un bailarín en cuerda, lo admiraréis; si un cómico, aplaudiréis; si un filósofo, os instruiréis.