DIA 1.º DE FEBRERO.
Salí á la espia estando el viento al SSO duro: despues de haber navegado media legua, tuve que volver á desandarla por no hallar paso. A mediodia me hallaba en frente de donde salí esta mañana: pasé á fuerza de trabajo este gran salto, y á la noche hallé otro que precisamente es indispensable abrir canal para las embarcaciones á fuerza de barra, pico y azada, pues no hay mas que palmo y medio de agua por el parage donde pueden pasar las embarcaciones. A la otra banda vá todo el caudal del rio, pero tan pendiente que no es posible pasar por él, á no ser que hubiera los cabrestantes que llevan los barcos que navegan al Rio de Gerona, esto es para romper la corriente que es una sola dificultad: pero la mayor está en las toscas y peñascos sembrados por todo el rio, y desquiciados de la montaña vecina. Navegué este dia al SSO 5° O 1 milla de distancia.
DIA 2.
En todo el dia no se hizo otra cosa que abrir el paso, profundando el rio, y pasar por él las embarcaciones, que ha costado bastante. Aquí hace una rinconada da buena tierra á la parte del S: su extension es de una legua cuadrada, única por esta parte, desde Choelechel, el camino de los indios que pasa tierra adentro desde aquel parage. En este rincon, bajo al rio, hallé solo tres perdices, y ni rastro de mas caza.
DIA 3.
Salí al amanecer á la sirga, y á la una milla andada al SSO, se presenta de la parte del S un murallon en figura de tajamar, que se avanza al rio: en frente de este hay otro cerro tajado y perpendicular, y pasa el rio todo junto por entre estos dos murallones: en cuyo parage tiene quinientas varas de ancho: doblando este tajamar á la banda del S, hay una rinconada de buena tierra, que será su extension de legua y media cuadrada. En ella hallé señales de haber habido de un mes á esta parte cuatro toldos, pero se conoce que no estuvieron mas de cuatro ó seis dias: si bien que aquí no se pueden estar los indios mucho tiempo, porque falta la caza. A mediodia vino una turbonada de viento por el SSO muy fuerte, con algunos aguaceros; por cuyo motivo toldé las embarcaciones. Navegué este dia al SSO corregido, 2 millas de distancia.
DIA 4.
A la 5 de la mañana proseguí á la sirga: á mediodia se entabló el viento por el SSO, y con la fuerza de la corriente me fué preciso con toda la gente ir pasando las embarcaciones una á una, esto es, caminando toda la gente un corto trecho con una, y volviendo en busca de otra, y así en adelante, y vuelta á empezar. Navegué este dia al SO corregido, 2 millas de distancia, y siempre las barrancas tajadas de una y otra banda á la orilla.
DIA 5.
Salí continuando á la sirga, y á la noche me fué preciso acampar en la parte del N, en una llanura en la cual baja el camino de los indios: hallé rastro de los que van delante á llevar el ganado á Valdivia; pero muchos rastros mas viejos de haber conducido por allí crecidas porciones de ganado caballar y vacuno, y son tantos, que en mi juicio mas es el ganado que estos indios extraen de Buenos Aires, que los que consume aquella provincia.
Desde que se embarcó el cacique Roman hasta aquí, son las barrancas muy altas perpendiculares, y tajadas al rio; pero las mas disformes son desde el Diamante hasta este sitio. Navegué este dia al OSO 5° O 4½ millas de distancia. Nota.—Que á las 10 de la mañana me parece es el punto del desague de Pichi-picuntú-Leubú.
DIA 6.
A las 2 de la mañana entró un fuertísimo viento por el NO, y estuve aguardando que amaneciese para hacerme con él á la vela, como lo egecuté, pero me quedé muchas veces admirado de ver que con un viento tal, me fuese preciso echar la sirga en tierra por no poder con él vencer la corriente. A la legua navegada despues de mi salida, hallé unas barrancas que parecen grandes edificios desmoronados; inmediato á estas hay dos que parecen perfectamente dos hornos de teja, y al extremo hay una que tendrá 200 varas de alto, y termina en punta ó tajamar, y en ella hay una pirámide casi tan alta como la barranca, dividida de ella, pero es corto el intérvalo que media entre uno y otro, que me parece no pasa de 4 varas. Mirándola de lejos, como de una ó dos leguas de distancia, parece un gigante de rodillas, de modo que hacen estas barrancas figuras bien extrañas. Pasado esta ya se ensancha el valle, y se hallan mejores tierras, y corre el rio por medio de la llanura.
Navegué este dia al SO ¼ S corregido 9 millas de distancia.
DIA 7.
Al amanecer salí á la vela, remo y sirga, estando el viento al ENE bonancible, y con él navegué al SO ¼ O corregido 5 millas de distancia, corriendo el rio por medio valle.
DIA 8.
Ayer tarde se divisaron unos cerros, que distarán de nosotros de 15 á 20 leguas. La tarde de hoy se han visto con manchas blancas en su cumbre, que me parece nieve. A la milla andada al SO corregido, está el Desaguadero de Pichi-leubú en el Desaguadero, ó Rio Negro. El viento estuvo todo el dia al NE, y con él navegué al SO corregido 6 millas de distancia, corriendo siempre el rio por medio valle, y de una y otra banda hay montes espesos de chacay, aunque chico.
DIA 9.
Al salir el sol proseguí con viento al NE bonancible, y no pudiendo romper á remo y vela eché la sirga: á mediodia mandé reconocer un arroyo, que pasa y entra en el Desaguadero por la parte del N: á la noche me trajeron la noticia, Domingo Goitia é Inocencio Moran, que era arroyo que bajaba de la Cordillera, ó que venia de hácia el cerro alto que se avistó ante ayer, y que parece tener nieve en su cumbre. Navegué este dia al SO corregido una milla de distancia.
DIA 10.
Esta mañana mandé 7 hombres armados á reconocer bien dicho arroyo; entre ellos se ofrecieron los 3 patrones y el carpintero, y otros 3, á reconocer otro que dejé antes de ayer á mediodia á la parte del N, el cual, aunque en este sitio no dista mas que 1,000 varas, sospecho que sea el que viene de la Laguna Huechum-lauquen, ó Laguna de Límite. De los 3 que fueron á este reconocimiento, el primero que llegó fué José Madariaga, con la noticia de que el rio estaba separado del de adonde estamos: que esto tiraba muy al S, y aquel se abria para el N: condujo una rama de un manzano que él quebró de un árbol, y dijo que no habia visto mas que tres, pero que tenia poco mas de un estado de alto. Reconocí bien la rama, y he visto la carga de manzanas que tenia, por los pezones que estaban pegados á las ramas; que la fruta ya los indios se la habian quitado. y dice Madariaga que habia mucho rastro de muchachos junto á dichos manzanos, que tal vez serian los indios que van delante.
A la una vinieron los otros dos marineros, y á las 6½ de la tarde vinieron los 7 que fueron al Rio Chico del N, ó Pichi-picuntú-leubú, condujeron una botella de agua de aquel arrojo, y es muy buena y friisima, pero viene turbia. El fondo de este arroyo es de arena gruesa, su corriente de una milla por hora, segun me informó el patron de la chalupa San Juan, y en este sitio tiene 5 varas de ancho y una de profundidad.
Asimismo dicen que es el que dejamos al N, antes de ayer á mediodia, viene solo, y baja de la Cordillera.
Considerando que este rio, segun la relacion de Falkner, con quien convienen todos los indios, no puede ser otro que el que baja de la Laguna de Huechum-lauquem, que puede distar á lo sumo 18 leguas de Valdivia, y por parecerme mucho mas importante seguir hasta dicha laguna, por cerciorarme de la navegacion de este rio hasta ella, y su camino á aquella importante plaza, que seguir el Desaguadero, que no hay noticia de su orígen ni nada verosimil, tengo determinado y resuelto volver mañana, y seguir por él mi reconocimiento, hasta donde fuese navegable, ó hasta la laguna, y de allí reconocer el camino por tierra á Valdivia, y los grandes pinos que hay en toda la Cordillera, y en las inmediaciones de esta laguna.
DIA 11.
Antes de salir el sol me hice á la corriente como hasta aquí á la vela, y en 48 minutos estaba en la boca del rio que viene de Huechum lauquem, y es el que voy á seguir; por estar cierto, segun la concordancia de todos los indios, de que el principal brazo vá por entre piedras y riscos, sin que á su orilla haya siquiera habitadores por lo riscoso de sus márgenes. El camino que hoy anduve, aguas abajo en 48 minutos, me costó aguas arriba de 10 horas y algo mas.
Navegué este día por el rio Huechum, 2 millas al SO 5° S corregido.
NOTA.—En este punto los tres rios Lolquem, Huechum y Picunutú, estan en algo menos del término de una legua todos tres: el Picunutú dista su entrada en el Desaguadero de la de Huechum legua y media no cabal, y entre las dos en una misma llanada.
DIA 12.
Esta mañana puse toda la gente á la chalupa San Francisco, para pasar un salto, por donde el agua se despeña con indecible violencia, sin que por lo mucho que se desplaya el rio haya mas que palmo y medio de agua. Trabajamos todos hasta mediodia, sin que lo pudiesemos conseguir: á esta hora me puse en camino por tierra rio arriba, y caminé como tres leguas, en cuya distancia advertí los muchos saltos ó despeñaderos que hay en él, y que imposibilitan su navegacion, estando el rio en la disposicion que está ahora, que es lo mas bajo que puede darse: pero estando algo crecido pueden navegar por él embarcaciones que cargen 1,000 y mas quintales.
A las 8 de la noche, llegué á bordo de las chalupas, habiendo hecho este reconocimiento, y cerciorado de los cerros de la Cordillera, que distará esta, del parage á donde me hallo, 15 leguas al OSO. Dos cerros de ella son tan altos que están cubiertos de nieve.
Ya cerciorado de lo imposible que me es continuar mi navegacion por este rio, he determinado volver á emprenderla por el principal brazo, ó Rio Negro, y con harto sentimiento, pues por él no tengo noticia ni esperanza de hallar establecimiento alguno nuestro.
Esta mañana reconocí los manzanos, que son chicos, de encima de las barrancas ó cerros. Observé los cerros de la Cordillera que corren de N á S: son muy altos, y uno, que dista 10 leguas de nosotros, está cubierto de nieve; y otro, que está muy lejos, es de extraordinaria altura: se vé muy confuso, y sobresale por encima de toda la Cordillera. Me pienso que este sea el Cerro Imperial, que está entre Valdivia y Chiloé.
DIA 13.
Al amanecer hice arrancar y recoger manzanos, para mandar con el Champan al establecimiento del Rio Negro, á fin de que sirvan de orígen y fomento de esta fruta en aquel destino. A las 7 volví el rio aguas abajo, pero con indecible desconsuelo, porque habiendo estado la mañana muy clara, estuve mirando la Cordillera tan clara y tan cerca, que si no hubiera venido hecho cargo de esta expedicion, solito yo, y á pié como me hallo, me pondria en camino para ella. Hace una vista bellísima: sus cerros están cubiertos de nieve, y el arroyo Pichi-Picuntú tiene su orígen en el cerro.
A las 11 llegué á la boca de Oluhechum, por haberme detenido bastante los malos pasos, habiendo varado diferentes veces las chalupas.
Al mediodia observé el sol en el confluente de Oluhechum, y el Desaguadero en 39° 35′ de latitud S, por cuya observacion me hallo 8 leguas y 1⁄3 distante del paralelo de Valdivia. La Cordillera está á la vista: desde Valdivia al Portillo, en lo alto de la Cordillera, hay 8 leguas: desde el sitio adonde me hallo á la Cordillera habrá 10 á lo sumo: y segun esto, en mi juicio, Valdivia está muy cerca, y precisamente es as como fácilmente se puede demostrar.
Navegué esta tarde, desde la boca de Huechum al SO corregido 1½ millas de distancia.
DIA 14.
Al salir el sol seguí rio arriba, hasta la una de la tarde, que llegué á la isla donde habia estado antes, en la que descargué el Champan, á fin de remitirlo al establecimiento, por estar ya inservible para continuar por la mucha agua que hace, y porque no es ya posible arrancarlo por la corriente, y asimismo para proporcionar la carga de las chalupas segun el estado presente.
Navegué este dia al SO corregido 1½ millas de distancia.
DIA 15.
Al amanecer despaché 11 hombres armados por tierra, á reconocer si entra de este rio otro brazo á la Laguna del Límite, por no hacer navegacion inútil: y de no ser así, como lo juzgo, ir con el bote con los víveres que pueda llevar, á fin de reconocer dicha laguna: y para saber si se juntan ó no estos rios, se descargó en Champan el resto que habia quedado ayer.
DIA 16.
Se acomodó y reconoció la carga de las chalupas, para proporcionarles la carga que deben llevar. Al anochecer llegaron los 11 hombres que fueron al descubrimiento, con la noticia de que el rio que vá por la parte del N, que yo juzgaba venia de Huechum, es ramo del principal, y se junta de aquí cerca de 8 leguas, y que esto es lo que tiene esta isla de largo, y puede que sea la que cita Falkner en el país de Cangapol. Hallaron un grande árbol de manzanas, pero su fruto ya se lo habian quitado los indios, y trajeron una sola que han hallado.
DIA 17.
Se abatieron 14 barriles de carne, y se puso á secar para llevarla al plan de las chalupas, á fin de ocupar menos buque y minorar el peso.[12]
DIA 18.
Hice el inventario del Champan: se prosiguió en acomodar la carga de las chalupas: hice meter debajo de tierra 6 barricas y 4 barriles de carne salada, por no poder cargarla en las chalupas; asimismo se enterraron 3 barriles de grasa y 8 botijuelas de aceite: dejé entre unos sauces el barril de brea y un tercio de yerba, y de todo llevo lo que considero preciso, y pueden conducir las embarcaciones. A la 1½ de la tarde entregué los pliegos y instruccion al patron del Champan, y á este mismo tiempo se puso en marcha para el establecimiento, y quedé prosiguiendo con la carga de las chalupas, que se concluyó todo al anochecer.
DIA 19.
Al amanecer proseguí mi viage tendiendo espias, por ser de otro modo imposible salir de tan malos parages. Habiendo andado una milla, hallé vestigios á la banda del S de haber habido 4 toldos como cosa de un mes há. A las 7 me acampé, habiendo navegado al SO 5° S 2 millas de distancia, habiendo pasado por este infinitas islas, pero tan bajas que se conoce que cuando el rio está algo crecido las baña todas.
DIA 20.
Al salir el sol me hice á la vela con viento al ESE flojo, y á la sirga. A las 9 de la mañana cambió el viento al SO fresco, y todo el dia caminé por entre innumerables islas muy bajas, cubiertas de sauces ruines, dividiendo el rio su caudal entre muchísimos angostos arroyos.
Navegué este dia al SO ¼ S corregido 4 millas de distancia, habiéndome acampado ya cerrada la noche.
DIA 21.
Luego que aclaró seguí á la sirga. A las 11½ hallé un salto que me fué preciso descargar para pasarlo, y se pudo pasar solamente la chalupa San Francisco. Dejé dispuesta esta faena y toda la gente en ella, y á la una de la tarde me fuí con un marinero y el carpintero cerca de 2 leguas rio arriba, á divisar de encima de unos cerros altos; y hemos visto en la falda de un cerro de la Cordillera un fuego bastante grande, y salia el humo por sobre toda la Cordillera. Volví á bordo ya cerrada la noche, habiéndome sido preciso andar mas de 2 horas descalzo en el agua.
Yo y toda la gente parecemos lazarinos: todos estamos hinchados de la plaga de gegenes que cayó sobre nosotros hoy hace 3 dias.
Navegué este dia al OSO 1 milla de distancia.
DIA 22.
Al salir el sol se empezó la faena de pasar la chalupa San Juan. A mediodia llegamos adonde estaba la San Francisco. Seguí rio arriba, llevando la una con toda la gente, y volviendo en busca de la otra por estar aquí el rio incapaz de navegarse. La gente tiene que conducir sobre los hombros la carga de las chalupas, y á ellas poco menos. El viento es en popa bastante fuerte, pero no se puede aprovechar.
Despues de pasar el salto de la descarga, en el cual metia la chalupa todo el castillo debajo del agua, llegamos á los charcos, que este nombre merece el rio en tal parage: aquí se pasó indecible trabajo, y con todo apenas anduvimos una milla al SO ¼ S, sin que hubiesemos salido á mejor parage, y queda esta noche la chalupa San Francisco embarrancada por no poderla sacar hasta mañana.
DIA 23.
Al amanecer se empezó la faena de sacar la chalupa San Francisco, que se consiguió á las 8 del dia: se descargó y alijó lo posible á la San Juan: se profundó el rio cuanto se pudo y permitia la corriente y el suelo, y para pasarla fué preciso ponerle amante y dos aparejos; y así fuimos saliendo engalgando los resones, y afirmándolos con estacas: y de este modo se trabajó todo el dia sin cesar, metida la gente en el agua, y yo con ellos, y temo no les resulte algun daño, por estar todos tan inchados, que les cuesta trabajo el ver por donde caminan, siendo la inchazon por todo el cuerpo general; y creo que á cualquiera parte que llegasemos en esta disposicion, nos harian hacer cuarentena, juzgándonos apestados. Lo que se anduvo este dia fué al SO ¼ S 1,100 varas que no se merecia apuntar.
DIA 24.
Al ser de dia proseguí á la sirga hasta mediodia, que hallé un paso tan malo que fué preciso abrir canal con los picos y azadas, y pasaron las chalupas á fuerza de amantes y aparejos; y en este paso estuvimos toda la tarde, habiendo ya cerrado la noche cuando se acabó de pasar las chalupas.
Navegué este dia al SO ¼ S corregido 3 millas de distancia, y el viento estuvo al SO fresco.
DIA 25.
Al salir el sol me puse en camino, estando el viento al SO bastantemente fresco. A las 11 del dia, llevando la chalupa San Francisco á la sirga, á menos de medio palo de trinquete, pasando un parage de mucha corriente, lo rompió por la fogonadura: tal es la violencia que lleva el rio en estos pasos. Arrimé á tierra y se le hizo mecha nueva, y vuelto á arbolar, proseguí á las 3 de la tarde hasta el anochecer que me acampé en una isla, habiendo navegado al SO ¼ S 3½ millas de distancia.
DIA 26.
Al amanecer proseguí á la sirga con calma: á las 2 millas navegadas hallé un arroyo que entra al rio por la parte del S y viene del SE, pero no corre el agua por él, aunque es arroyo permanente: sus orillas están cubiertas de carrizo y junco, y algunos muy pocos y ruines sauces. Está cortado en muchas partes, y á trechos tiene pozos adonde está detenida el agua, y yo no sé como esta poca que tiene no está del todo seca, respecto á haber cinco meses que podemos decir que no llueve. Inmediato á su desague por la parte de abajo, y en la misma orilla del rio, hay un manantial de poca y buena agua. Seguiendo el rio aguas arriba, á distancia de 600 varas de la boca de dicho arroyo por la banda del S, hay un manantial que despide el agua bastante separada á la barranca por donde sale. La barranca es alta y tajada al rio, tendrá cómo 20 varas de altura de greda, y sobre ella como 15 de cascajo, polvo y arena, (que es la materia de que se componen estos campos). Por esta division de greda y cascajo sale esta gran fuente impetuosamente, y despidiendo de la barranca hácia el rio un caño de agua del grueso del brazo de un hombre robusto. La agua, en comparacion de la del rio, es sumamente gruesa, pero es agua potable, y á mi parecer como la de las fuentes de San José.
Fueron bastantes los malos pasos que tuve que pasar, pero me queda uno para mañana que no sé como salir de él. Navegué este dia al SO ¼ al S 3 millas de distancia.
DIA 27.
Esta mañana pasé á fuerza de aparejos, y alijando las chalupas. A las 10 de la mañana se llamó el viento al ENE bastante fresco, y con él hubiera hecho un buen dia de camino si el rio estuviera algo crecido: pero á las 2 de la tarde se me presentó otro parage que pasar, que me fué preciso alijar las chalupas. Alas 5 me acampé, por haber llegado á otro que no tiene mas que palmo y medio de agua, en el cual se tardará bastante tiempo para pasarlo: aquí se parte el rio en cuatro, y por ninguno se halla mejor proporcion para pasar que por dicho palmo y medio, y en donde me es indispensable descargar enteramente las chalupas. Navegué este dia al SO ¼ S 4 millas de distancia.
DIA 28.
Al amanecer se empezó la faena de descargar las chalupas y pasarlas, la cual se concluyó á las 4 de la tarde sin descanso alguno: á esta hora proseguí hasta una isla, á fin de dar en ella de comer á la gente, que dista de este paso 1,200 varas; y llegando á ella hallé otro salto que no tiene mas que palmo y medio de agua, lo que me precisó á quedarme á hacer noche, para de mañana emprender otra maniobra como la de hoy. La distancia navegada este dia es 1,200 varas al SO corregido.