ESCENA VI

LEONORCITA y DON ANTONIO.

Leonor

¿Pero qué está usté diciendo? ¿Por qué ofende a mi papá?...

Antonio

No, nada, hija... Lo de que me den un caldo no es ninguna cosa ofensiva, y menos en nuestra situación...

Leonor

¡Pero estás tembloroso, pálido!... ¿Qué te ha dicho... ese bruto? ¡Si llego yo antes!... ¡Sinvergüenza! ¡Canalla!

Antonio

No, nada, hija; no chilles, no sea que vuelva... Si no ha sido nada... que es un poco grosero... ¡Ya le conoces!...

Leonor

¡Si creí que te iba a pegar!...

Antonio

No, hija... ¡Cualquier día se atreve!

Leonor

No te fíes, que es muy bárbaro. ¡Ay, papaíto, tan contenta como yo venía!

Antonio

¿Y por qué no estarlo?... Y dime, dime, qué, ¿te han pagado, hija mía, te han pagado?

Leonor

¡Tú verás! ¡Mira qué churros más ricos! (Se los enseña.) Me ha dicho la señora Gregoria que me esperase, y míralos, calentitos y con mucho, mucho azuquitar... ¡Como sé que eres tan goloso!...

Antonio

¡Hija mía!...

Leonor

Y fíjate; los pitillos, las cerillas; no se me ha olvidado nada. ¡Tan contenta como yo venía, y ese tío ordinariote!...

Antonio

¡Pero olvida a ese hombre, hija!... Y dime, dime, ¿le gustó el traje a la señora Calixta?

Leonor

Muchísimo, papá.

Antonio

¡No te lo decía yo!...

Leonor

Se ha quedado entusiasmada.

Antonio

¿Ves?... ¿Y cómo, cómo le está al niño?

Leonor

¡Ah, eso no lo sé, porque el niño estaba todavía en la cama, y me dijo que cuando se levantase se lo probaría! Y como me pagó en seguida, ¿sabes?... Y yo estaba tan impaciente por traerte estas cositas, pues me fui a comprarlas. Y lo demás del dinero aquí lo tengo, que me he hecho un nudo en el pañuelo para que no se me perdiese. Verás: un real los churros, treinta de pitillos y la caja de cerillas... y aquí lo demás, cinco pesetas ochenta y cinco céntimos... Cuenta si quieres...

Antonio

Sí, no sea que me hayas sisado... ¿verdad?... ¡Hija de mi alma!

Leonor

¡Ay, papá, qué día más rico vamos a pasar!... Te voy a hacer unas patatas con lomo que... (Llaman a la puerta enérgicamente.) ¡Ay! ¿Quién será? ¡Y con qué fuerza llaman!

Antonio

Hoy parece que todos vienen furiosos. Abre, a ver...

Leonor

¡Está una tan asustada!... ¿Quién? (Abre.)