ESCENA VII
FLORA y DON GONZALO
Gonz.
Habrás comprendido que, aun a trueque de enojarte, he alejado a Galán intencionadamente.
Flora
Figurémelo.
Gonz.
¿Te ha dicho al fin por qué le dió las dos punteras a Picavea?
Flora
¡Ay!, ni me he acordado de preguntárselo, ¿querrás creerlo?
Gonz.
¡Pero, mujer!...
Flora
¡No te extrañe, Gonzalo; el amor es tan egoísta!... Pero, ah, yo lo sospecho todo.
Gonz.
¿Qué sospechas?
Flora
Que Picavea y Galán se han ido a las manos; mejor dicho, se han ido a los pies por causa mía.
Gonz.
¿Será posible?
Flora
Como sabes que los dos me hacían el amor desde los balcones del Casino y he preferido a Galán, observo que Picavea está así como celoso, como sombrío, como despechado. No se aparta de Tito Guiloya. Los dos miran a Numeriano y se ríen. Y además, hace unos minutos he visto a Picavea en un rincón del jardín hablando misteriosamente con Solita.
Gonz.
¿Con tu doncella?
Flora
Con mi doncella. ¿Tratará de comprarla?
Gonz.
¿De comprarla qué?
Flora
De ganar su voluntad para que le ayude, quiero decir... Lo sospecho; porque al pasar por entre los evónivus, sin que me vieran, le oí decir a ella: «¡Pero por qué ha hecho usted eso, señorito; qué locura!» Y él la contestaba: «¡Por derrotar a Galán, haré hasta lo imposible; llegaré hasta la infamia, no lo dudes!»
Gonz.
¡Oh, qué iniquidad! ¿Pero has oído bien, Florita?
Flora
Relatélo según oílo, Gonzalo. Ni palabra más ni palabra menos. Yo estoy aterrada, porque en el fondo de todo esto veo palpitar un drama pasional.
Gonz.
Verdaderamente hemos debido alejar de nuestra casa a Picavea con cualquier pretexto.
Flora
Al menos no haberle invitado.
Gonz.
Sí, pero a mí me parecía incorrecto sin motivo alguno hacer una excepción en contra suya.
Flora
Sí, es verdad, pero, ¡ay, Gonzalo! No sé qué me temo. ¿Tramará algo en la sombra ese hombre?
Gonz.
No temas; descuida. Por todo cuanto has dicho, yo también sospecho que algo trama. Pero estaré vigilante y a la primera incorrección, ¡ay de él!
Flora
¡Por Dios, Gonzalo, efusión de sangre, no!
Gonz.
Descuida. Sé lo que me cumple. No le perderé de vista. (Vase izquierda.)