ESCENA IX
DICHOS menos señá Cesárea.
Morrones
¡La Guardia Civil!
D. Acisclo
(Aterrado.) ¿Dónde?
Morrones
Digo que la Guardia Civil es lo que más me ha ofendío a mí.
Carlanca
(Iracundo.) ¡No asustes sin motivo, so animal!
D. Acisclo
¡Hay que quemar los libros!
Carlanca
Pero si los quemamos, es posible que vayamos a la cárcel.
Cazorla
¡Pero si no los quemamos, es seguro!
D. Acisclo
¡Sí... hay que incendiarlo, arrasarlo, quemarlo too!... Darme fuego... ¡Yo lo quemo too!... ¡Darme fuego!...
Morrones
¡No, por Dios!...
D. Acisclo
Darme fuego, hombre, que estoy muy nervioso y quiero fumar.
Cazorla
¡Ah, bueno!... (Le da una cerilla cada uno.)
D. Acisclo
¿Hacerme esto a mí?... Yo, que ha llegao una Nochebuena y capones al ministro, tortas al subsecretario, leña al director general...
Carlanca
¡Ya les daría yo capones, pero no de pluma!
Cazorla
Bien, dejemos fruslerías; no hay que perder tiempo. Vamos a pensar rápidamente lo que nos conviene hacer.
D. Acisclo
Bueno, total: ¿en qué renuncio puen cogernos?
Carlanca
En casi naa.
Cazorla
Lo más dudoso es lo de la cárcel. Ya sabe usté que había catorce presos con una consignación de dos pesetas, que en total eran veintiocho diarias. Un día los cogió usté a todos, los dejó en libertad...
D. Acisclo
Sí, y me se olvidó suprimir la consignación el primer año... y los demás años, pues pa que no creyesen que había sío de mala fe... lo fui cobrando y...
Carlanca
¡Una distración cualquiera la tiene, señor!
Cazorla
También es grave lo del Monte de las Jarillas, que es del procomún y usté pidió el aprovechamiento que era del pueblo pa fundar con el producto un asilo de ancianos... Y el aprovechamiento pues se ha aprovechao; ahora, que el asilo...
D. Acisclo
Sí, hombre, sí, que no pue estar uno en too y me distraje...
Carlanca
¡Ancianos, ancianos!... ¡Pa lo que van a vivir!...
Cazorla
Porque lo de que estén cerrás las escuelas hace ocho años, no creo yo que...
Carlanca
¡Eso qué le importa a nenguno!...
D. Acisclo
¡Pa qué quie nadie saber leer en este pueblo, si aquí lo único que hay que leer son los rótulos de las calles y cuatro u cinco números atrasados de La Lidia que tie el sacristán!...
Cazorla
Pues claro, porque yo creo que tengamos sin pagar al médico siete años y doce sin abonar naa a la Diputación, y que los fondos pa enseñanza... y el aprovechamiento de riegos... y esas cuatro tonterías...
Carlanca
Too eso, naa... ¡Espuma de virutas, que dijo Maura!
Cazorla
¡Y que se vean toos los Ayuntamientos de España, a ver si están mejor!...
D. Acisclo
(Con resolución.) Bueno, de toos modos hay que prevenirse. Pa las ocasiones son los hombres. Verán ustés cómo lo arreglo yo too en dos voleos. ¡Morrones!
Morrones
Mande usté.
D. Acisclo
En ti confío.
Morrones
Un perro.
D. Acisclo
Márchate inmediatamente y búscame catorce hombres que quieran ir a la cárcel por tres pesetas diarias con oción a escoger los delitos que más les gusten. Cuasi toos con cara de creminales...
Morrones
Está bien.
D. Acisclo
En seguía me sacas de donde los haiga nueve ancianos. De ambos sexos los nueve. Y sobre la marcha, sea como sea, te haces con veinticuatro chicos, de los cuales doce u catorce sean chicas.
Morrones
Catorce presos, nueve ancianos, veinticuatro chicos, que varios sean chicas... Descuide usté. Dentro e media hora estoy aquí con too el ganao. (Vase segunda derecha.)
D. Acisclo
Hala... vuela...
Cazorla
Lo malo es que no tenemos ningún chico que sepa leer.
D. Acisclo
No importa.
Cazorla
¿Y si quieren examinarlos?
D. Acisclo
Pues se le dice a la señá Társila, la mujer del sacristán, que les enseñe a uno u dos cuatro torías de Historia, cuentas y pamplinas de esas; les pregunta usté que ande están las montañas de Navarra y muy brutos tien que ser pa no decirle a usté que en Aragón. Y despachaos.
Carlanca
¡Si se pudieran arreglar los libros tan fácilmente!...
D. Acisclo
Too se andará; deje usté descansar al macho.