ESCENA X
DON ACISCLO, CARLANCA, CAZORLA y DON RÉGULO, segunda derecha.
D. Régulo
(Entrando.) Señor Alcalde... Señores...
D. Acisclo
¡Don Régulo!
D. Régulo
Vengo explosivo, la indignación me corroe, me crispa la ira...
D. Acisclo
¿Se ha enterao usté?
D. Régulo
De todo. Es una indignidad lo que ese Gobierno centralista y canallesco quiere cometer con nosotros.
Carlanca
¡Quieren investigarnos!
Cazorla
¡Ajustarnos las cuentas!
D. Régulo
¡Las cuentas!... ¡Jamás mientras yo viva en este pueblo! Un caballero español y cristiano no tolera semejante bochorno.
Cazorla
Muy bien.
D. Acisclo
Y luego, que aparte de lo de caballero y de lo de cristiano, si se enteran que cobra usté como matrona de consumos, era otro bochorno.
Carlanca
¡Desconfiar de nosotros!
D. Régulo
No debemos tolerarlo. Somos los nietos de los Comuneros y el que tiene en su escudo el león rampante de Castilla y seis rodelas en campo de azur, no se deja investigar.
D. Acisclo
¿Y que haríamos? ¿Usté qué opina?
D. Régulo
Déjenme ustedes a mi. Que venga ese delegado. Ya saben ustedes que yo le pego un tiro a una mosca a veinte metros. Viene, examina los libros y en cuanto haga una multiplicación que no nos convenga le mando los padrinos. Cuestión de honor.
Carlanca
¡Eso es ser un caballero!
D. Régulo
A un hidalgo español no hay quien le ajuste nada. Al menor recelo, a la más leve sospecha le cruzo la cara.
Cazorla
La verdad es que usté con la pistola en la mano...
D. Régulo
Acuérdense ustedes de mi duelo con Menéndez, el teniente de la Guardia Civil. Se permitió mirar malévolamente a mi Eduarda y le tuve cojo medio año de un balazo en el peroné.
D. Acisclo
Sí, vamos, pero por cosa de mujeres, no...
D. Régulo
(Saca una pistola.) ¿Quieren ustedes que machaque aquella avispa que acaba de pararse en el marco del reloj?
Carlanca
No, hombre, por Dios; no hace falta.
D. Régulo
(Se guarda la pistola.) Está bien. Pues ya lo saben ustedes: no hay que intimidarse. Unámonos ante el enemigo común. Unámonos y seremos fuertes. La force premier que le droit.
Cazorla
Eso lo he leído yo en alguna parte.
D. Régulo
En los hongos. Unámonos y podremos hacer lo que nos dé la gana, que es para lo que se une todo el mundo. Aprendamos de las sencillas lecciones de las cosas más nimias. ¿Qué es un grano de arroz por sí solo?... nada; pero junta usté muchos granos, adiciona un pollo y... paella. Pues imitemos el ejemplo del arroz, y uniéndonos como sabrosos granos, no seremos pa ella, pero seremos pa nosotros. La unión fait la force. De otro hongo.
Los tres
Muy bien.
D. Acisclo
Tiene usté razón.
D. Régulo
Y últimamente, para cuando se me acabe la razón, me queda la puntería. Yo soy un caballero, no una cocinera. ¡Yo no me dejo ajustar cuentas!