ESCENA VII
CARLANCA y CAZORLA, segunda derecha, luego MORRONES, primera derecha.
Carlanca es un tipo de matón de pueblo, feo, peludo, cejijunto, de mirar atravesado. Cazorla, fino, redicho. Vestido con humildad, pero pulcramente. Vienen jadeantes, pálidos, consternados. Hablan con agitación, con ira.
Cazorla
¡Ay, párate, Carlanca, párate, que no puedo más!
Carlanca
Y yo vengo con la lengua fuera; pero déjalo, no le hace que reventemos. ¡Hay que ponerlos sobre aviso, tien que saber la gravedad de la cosa!
Cazorla
¿Quién habrá sido el ladrón?
Carlanca
¡No sé, pero el que haiga sido, míalas, si no me las paga con su sangre!... Llamemos.
Cazorla
¡Ay, qué disgusto más horrible! ¡Ay, en cuanto se entere don Acisclo!...
Carlanca
Cae con una aploplejía. ¡Pero ni pa unto va a servir el que tenga la culpa! ¡Lo asesino!... (Llamando.) ¡Ave María Purísima!...
Cazorla
¡Ay, Carlanca, no llames, que yo no tengo valor pa darles el trago!
Carlanca
No hay que perder tiempo. Sería peor. ¡Pero déjate, que al causante, mal rayo si no le clavo la faca en las entrañas!... (Volviendo a llamar.) ¡Alabao sea Dios!
Morrones
(Saliendo primera derecha.) ¿Quién?
Los dos
Morrones... (Le cogen cada uno de un brazo.)
Morrones
¡Señor Cazorla! ¡Carlanca!...
Cazorla
¿Y el señor Alcalde?
Morrones
Pero, ¿qué pasa que vienen ustedes más blancos que un papel?...
Cazorla
¡Pues pasa, que el mundo se nos viene encima!
Morrones
¡Mi madre!
Carlanca
Que ya pues ir escogiendo el presidio que te guste más.
Morrones
¿Recontra, pero va en serio?
Cazorla
El Evangelio es una chirigota comparao con lo que acabas de oír.
Morrones
Pero...
Carlanca
Arrea, avisa a don Acisclo y a la señá Cesaria que salgan a escape.
Morrones
(Inicia el mutis.) Voy, voy...
Carlanca
(Deteniéndole.) ¡Ah, escucha!... para que no se asuste así, de pronto, dile que no es nada, pero que se traiga el revólver, por si acaso.
Cazorla
Eso. Y añádeles que la cosa no tiene importancia, pero que si no está el médico, que lo avisen.
Morrones
Bueno. (Va a marcharse.)
Cazorla
(Vuelve a detenerlo.) Oye... y manda como cosa tuya que hagan una meaja de tila.
Morrones
¿Pa cuántos?
Cazorla
Kilo y medio. Arrea. (Vase primera derecha.)
Carlanca
¡Pobre don Acisclo!
Cazorla
Bueno, y si al decírselo se nos muere, ¿qué hago?
Carlanca
Pues en cuanto le veas con síntomas así como pa entierro, te callas.
Cazorla
¡Pero, Dios mío! ¿quién habrá sío el delator?
Carlanca
Yo lo sabré y ¡ay de él! ¡Iremos a presidio, pero le rajo! ¡Por de contao!
Cazorla
Calla, que salen.