ESCENA VII

DICHOS y EUSTAQUIO, puerta izquierda.

Eustaquio

Excelentísimo señor.

Pepe

¿Qué se te ofrece?

Eustaquio

Dispénseme usted y que haiga entrao sin premiso, pero es que la cosa...

Pepe

¿Qué pasa?

Eustaquio

Don Sabino, el médico, que viene llorando que da compasión, con su hija de la mano y un lío de ropa, que ice que tie precisión de hablar con usté; que por Dios y que si pue usté recibilo.

Pepe

¿Que lo reciba yo?... ¿Al médico?... ¿Pero qué desea?

Eustaquio

Yo no sé, pero está el pobre que su alma se la parten.

Eduarda

¡Pobre don Sabino! ¿Qué le ocurrirá?

Pepe

En fin, dile que pase. Vosotros mientras entrad ahí y resolved con urgencia lo que nos conviene a todos. Pero pronto, antes que nos corten la retirada. (Entran Eduarda, Cristina y Alfredo, segunda derecha.)