P

La p no es letra del lenguaje indo-antillano. Muchas voces de origen aruaca tienen en Venezuela, trastrocada la b por p; y se toman hoy como de origen caribe.

Pagaya.—Opina Bachiller y Morales sea el naje ó canalete.

Papa.—El vocablo es del Continente americano. Gomara, hablando del Callao, dice: “carecen de maíz y comen unas raíces, que parecen turmas de tierra, y que ellos llaman papas.” Cieza encontró en Quito que las llamaban también así. Según Andoya, el vocablo viene de Popayán.

Papaya.—El fruto del papayo. (Carica papaya). La fruta y el vocablo vinieron á las Antillas del inmediato Continente americano.

Papagayo.—El vocablo no es de origen indo-antillano. Viene del árabe babagá. En portugués papagaio; en catalán papagay. Según Las Casas, los indígenas llamaban á los papagayos higuacas y á los más pequeños xaxabís. El vocablo loro, aplicado al papagayo rojo, viene del malayo lori.

Pauxí.—Así llama Oviedo (libro VIII, cap. XXXXII) al pajuil, que en Cuba llaman marañón y en Venezuela merey. (Anacardium occidentale). Véase Cajuí, que es el genuino indo-antillano.

Paraca.—Según Bachiller y Morales, la cotorra. Nosotros creemos que ésta era el xaxabí. Pichardo no trae el vocablo.

Paira.—El arco para tirar la flecha. Debe ser baira.

Patiya.—La sandía. Viene del Cumanagoto paita, sandía. Hoy se escribe en Puerto Rico Patilla y está aplicado el vocablo al melón de agua y á un pueblo de la Isla.

Payabo.—Río de Santo Domingo, tributario del Yuma. Debe ser Bayabo.

Petate.—No es vocablo indo-antillano. Viene del mexicano Petlatl. En el vocabulario francés-rucuyano del Dr. Crevaux los indios de la Guayana francesa á la hamaca llaman etati.

Piña.—Vocablo español, del latín pinea. Las Casas dice: “la piña es fruta de olor é sabor admirables, no la había en esta isla (Haytí), sino que de la isla de San Juan se trujo”. Oviedo (libr. VII, cap. XIV) anota: “De las piñas, que llaman los chrystianos, porque lo parecen: la qual fructa nombran los indios yayama, é á cierto género de la misma fructa llaman boniama, é á otra generación dicen yayagua.”

Piragua.—Nombre que daban los indios de Tierra Firme á la canoa pequeña, que destinaban á pescar; de pira, (en guaraní) pescado.

Plátano.—Oviedo (libr. VIII, cap. I) dice: “Hay una fructa, que acá llaman plátanos; pero, en la verdad, no lo son; ni éstos son árboles, ni los avía en estas Indias, é fueron traydos á ellas; mas quedarse han con este impropio nombre de plátanos.” Y luego añade: “Fué traydo este linaje de planta de la isla de Gran Canaria, el año de 1516, por el Reverendo padre fray Thomás de Berlanga, de la orden de los Predicadores, á esta cibdad de Santo Domingo; é dende aquí se han extendido á las otras poblaciones desta isla y en todas las otras pobladas de chrystianos, é las han llevado á la Tierra-Firme, y en cada parte que los han puesto se han dado muy bien.” El vocablo es de orígen griego, plátanos de platus, ancho, lato, con relación á la amplitud de las hojas. Los indígenas lo nombraron banana; y de aquí surge el error de creer, que en América había plátanos; equivocación en que cae Bachiller y Morales (Ob. cit. p. 210), Echagoian (1561) en su Informe al Rey sobre Santo Domingo (Doc. ind. Arch. de Indias, t. 1º p. 13) y otros escritores. Si los indo-antillanos hubieran tenido la familia de las musáceas, al primero que le hubiera llamado la atención la belleza de un platanal hubiera sido al Almirante Colón y después á Las Casas, que tanto tiempo vivió entre ellos. Los primeros españoles, que regresaban á España, hubieran informado también de este fruto á Pedro Mártir de Anglería, como de otras cosas, y lo encontraríamos citado en sus Décadas.

Pitajaya.—Arbol frutal. (Cactus pitajaya). Las Casas escribe pitahaya. Lo cita Santa Clara (1582) en su cap. 23, como una de las frutas de Puerto Rico. El vocablo original debe ser bitajaya.