A JULIA IGLESIAS.

LAS DOS VIRGENES

¿Qué son esos acentos que atraviesan

Sombras de fresnos, toldos de ramajes

Que al aire dan las orlas que columpian

Al ténue aliento de las brisas suaves?

——

¿Por qué en torrentes brota la armonía

Y se tiende en dulcísimos cantares,

Entre los bosques de arrayan y rosas

Que perfuman las alas de los aires....?

——

Es el festin: con débiles reflejos

El sol baña la frente de la tarde,

Y en el verjel que en competencia adornan

Rica naturaleza y hábil arte,

——

Opulento banquero, le da suelta

A sus instintos de amoroso padre,

Y celebra de su hija el natalicio,

La flor de la beldad y los magnates.

——

Era Lilia una niña, muy más bella

Que de Murillo y de Rafael los ángeles,

Pálido el rostro, de ébano el cabello;

Y el mirar tierno de sus ojos grandes,

——

Amor inmenso al alma revelaban

De su luz deslumbrados al cerrarse:

En su inocencia el corazon dormia,

Sin temor al vaiven de los pesares,

——

Como en espejo de apacible lago

De esbelta palma la gentil imágen;

Y algo de melancólico velaba

Con vuelo incierto el mágico semblante,

——

Como el sol cuando filtra sus destellos

En las ramas profusas de los sauces,

O como oculta tórtola á la luna

Alza en los bosques sus dolientes ayes......

——

Niña inocente, que en los cielos sueña

Y que de amor su corazon no sabe;

Como fuente que pinta las estrellas

Al correr limpia en el tendido cauce.

——

Y nació bella del banquero avaro,

Como flor de marfil del fango nace,

O cual llama fosfórica que brota

De los restos humanos en la cárcel....

——

Era el festin: en ráfagas la llama

Inundaba la estancia, y en los árboles

Resbalaba profusa, convirtiendo

En fantásticos grupos sus ramajes.

——

Del amplio cenador, seda y armiño

Suspendieron pomposos cortinajes;

Y era de un solo espejo el ancho muro,

Y sembrados de soles sus cristales,

——

Entre claveles que su labio abrian,

Entre acacias y nardo y tulipanes,

Que como ébrios de luz se reclinaban

De estatuas en los blancos pedestales.

——

De trecho en trecho, en medio de la estancia

Se levantaban fuentes deslumbrantes,

Sacudiendo entre plúmbagos y almendros

Y enredaderas bellas, sus diamantes.

——

Las fuentes el carril interrumpian,

Donde brindaba el arte los manjares

En grupos caprichosos, do en tumulto

Se elevaban columnas y pirámides,

Sobre dorados cestos de las frutas

Asomaban sonriendo entre el follaje.

——

Era una insurreccion de luz, de aromas,

De música, de amor y de beldades,

En que el íris, rompiendo sus matices,

A todo daba luminoso realce.

——

¡Oh! cómo se miraba la luz pura

A los hombros de nieve abalanzarse,

Iluminando pechos que temblaban

En sus nidos de perlas y de encajes!

——

¡Oh! cómo triunfadora la hermosura

De pasion inundaba los galanes!

¡Oh! y cómo del placer la intensa fiebre

Se abrigaba en los senos palpitantes!

——

Y la óptica falaz reproduciendo

En salones sin fin, como en los aires,

Como nadando en llama, los encantos

Del contento tornaba en celestiales.

——

Los acentos de amor entre las notas,

Brotaban esparciéndose irritantes;

El mirar que acaricia entre las flores

Cintilaba tiernísimo y brillante.

——

Del Jerez el topacio se brindaba

Al través de su muro de cristales,

Y del Champaña trémula la espuma,

Sobre el diáfano cáliz rebosante....

——

Hubo un momento en que imperó el silencio,

Como queriendo el gozo renovarse,

Y en ese instante.... percibió el concurso

De canto lastimero eco distante....

——

Y como el alma humana se enamora

Y le seduce el viso del contraste,

Que se indagara del extraño canto

Ordenaron mil voces á los pajes.

——

"Es el viejo cantor," dicen volviendo,

Ese que da sus coplas á las calles,

Que quiere se le escuche una leyenda

Que á la deidad de nuestra fiesta trae....

——

Unos dicen: "limosna;" otros censuran

Aquella aparicion como un ultraje,

Y Lilia ordena que al coplero anciano

Con respeto y cariño se le llame.

——

Apareció el cantor: su triste frente,

Ni se mostró humillada, ni arrogante;

Mudo é inmóvil se quedó el concurso,

Y él prorumpió despues de serenarse....

————————

"Recuerda fiel la memoria

"El tiempo de los torneos,

"De amorosos devaneos

"De altas empresas de gloria,

——

"En que la mística dama

"Y el entusiasta guerrero,

"Y hasta el humilde escudero

"Cortejaban á la fama.

——

"En que opulento señor,

"En medio al fastuoso brillo,

"Daba albergue en su castillo

"Al humilde trovador.

——

"En que á su grata presencia,

"Todo, sumiso, callaba,

"Porque sin rival cantaba

"Entónces la gaya ciencia.

——

"Y hoy el astuto dolor,

"A mi pecho vacilante

"Le pide por un instante

"Mi disfraz de trovador.

——

"Y vengo á contar un cuento,

"Si el concurso me perdona,

"Que sirva como corona

"Al legítimo contento."

————————

El trovador calló, como mirando

Si le era la licencia concedida:

Tiene llanto en sus ojos, de su frente

Las gruesas gotas de sudor corrian.

——

Alguien mira de reojo al importuno

Quidam insustancial: "música!" grita,

Y que hable el trovador, con breve acento

Viendo al viejo amorosa, exclamó Lilia.

——

Apoyó en su baston la izquierda mano,

Limpió su frente, serenó su vista:

Y á un desierto poblado por estatuas

El soberbio salon se parecia.

————————

CANTO DEL TROVADOR.

"Eranse dos artistas, dos tiernos trovadores

"Sembrando en su miseria sublime inspiracion:

"El uno sus hechizos pidiendo á los colores;

"El otro á la escultura, con férvida pasion.

——

"Entre ambos compartiendo con fraternal cariño

"Del infortunio el llanto, de la pobreza el pan:

"Soñando con sus almas del blanco del armiño,

"En ricas recompensas del entusiasta afan.

——

"El pintor los matices del íris sorprendia;

Parece que en las hebras del mágico pincel,

Estaba como oculta la luz del claro dia,

Los cantos de la fuente, la pompa del clavel.

——

"En orfandad de niños, cruzando de la vida

"En hondo desamparo por el revuelto mar,

"El arte fué la playa que les tendió sus brazos,

"El arte fué á sus almas consolador altar.

——

"Al pintor diera el cielo la fuerza y la osadía,

"Al escultor ternura le concediera Dios:

"En una sola llama de santidad ardia

"Lo más radiante y puro del alma de los dos."

——

"Pablo, el pintor, calcaba en obediente lienzo

"De su inspirada mente magnífica creacion,

"Para abrir á su hermano las puertas de la Europa,

"Y que emprendiera el vuelo su génio de escultor.

——

"Y un dia en que las sombras pedia á su paleta

"Para envolver los cielos en lúgubre capuz,

"Sintió que de sus ojos la luz desparecia....

"Y que en la eterna sombra se sepultó su luz.

——

"El último destello que en su interior quedaba,

"Se vió cuando se vieron sus lágrimas rodar,

"Quedándose en las sombras aislado y silencioso,

"De la muerte los pasos inmóvil á esperar.

——

"¡Oh juventud hermosa, que en el dolor naufraga!

"¡Oh pintor desdichado sin flores y sin sol!

"¡Oh eternidad de espera sin rumbo y sin arrimo!

"¡Oh mísera existencia sin luz y sin amor!

——

"En Alfonso su hermano la sombra proyectaba

"Despedazando fiera su triste corazon,

"Y á su cincel divino remedio demandaba,

"Y un rayo, un solo rayo de ardiente inspiracion.

——

"Remedio de su Pablo la ciencia predecia,

"El oro de su noche le puede restituir

"Al mundo y sus placeres, al arte y sus encantos,

"Al alma de la vida que alumbra en el zenit.

——

"Y acariciando el mármol como rendido amante,

"De su cincel de acero mirábase nacer

"Algo de ideal y puro, de vago y de divino,

"Con rostro de querube, con formas de mujer.

——

"Temblaba como carne del mármol la tersura,

"Los labios de la estatua parecen respirar,

"Y su cincel retira del mármol, porque siente

"Que el levantado seno comienza á palpitar.

——

"En celestial consorcio sobre la frente agrupa

"De su creacion la gracia y el tinte virginal;

"A su cuello de cisne pegó su labio ardiente,

"Cual rendido viajero sus labios al cristal.

——

"¡Oh Vírgen de los cielos! tu imágen se encarnaba

"En el sumiso mármol premiando la virtud,

"Y en el beso postrero de su cincel triunfante,

"Dijo, pensando en Pablo: la Vírgen de la Luz.

——

"Fué de Pablo la Vírgen la tierna compañera,

"Amor de sus amores, sus brisas y su sol;

"La madre idolatrada, la niña, la flor pura,

"El aroma de vida de un triste corazon....

——

"Su corazon ardiente, de la insensible estatua

"Produjo en sus delirios como animado sér:

"Contóle sus dolores, lloró sobre su seno,

"Tuvo alivio y consuelo su inmenso padecer.

——

"Los ojos de sus dedos palpaban su hermosura,

"Vivia de su aliento, oyendo en su interior

"Al colocarse al frente de sus helados labios,

"Las notas melodiosas de su celeste voz.

——

"Así, cuando pensaba que á venta inexorable

"Al alma de su vida se pudo destinar,

"Dudaba entre el encanto de restituirse al dia,

"O encontrar sin su Vírgen desierto y orfandad.

——

"Y pasaban las horas en vuelo infatigable,

"Envueltas en tristeza y en lúgubre crespon,

"Como cruza las sombras el cárabo nocturno,

"Lanzando como cantos gemidos de dolor.

——

"Y yo, triste coplero, bastardo del acaso,

"Que sazono con cantos el pan del infeliz,

"A la Reina del ángel, en medio á los artistas,

"Cual madre entre sus hijos enamorado ví.

——

"Lloré con los dolores, dí aliento á los ensueños

"De un porvenir alegre de goces y de luz,

"Y derramé mis cantos cual gotas de consuelo,

——

"Yo tornaré riqueza la angélica hermosura,

"Dije: y á los magnates sumiso buscaré;

"Le pediré á mi lira sus cantos más sentidos,

"luz para tus ojos, ¡oh Pablo! encontraré.

——

"¿Qué importa que me digan, el soñador risible,

"El corredor de cuentos, el bardo insustancial,

"Si llevo entre los labios la luz del claro dia

"Y si llevo en mi pecho de la ternura el mar?

——

"Así en acecho astuto de la piedad divina,

"Alcázares de grandes y templos recorrí,

"Y no encontré un resquicio de amor y de consuelo,

"Para el que en las tinieblas consúmese infeliz.

——

"Bellas á quienes ciñen la luz y los encantos,

"Los que ostentais donceles, la dicha y el amor,

"Verted de vuestras copas, cual lágrima una gota

"Para mi pobre ciego, de tierna compasion.

——

"Un óbolo que caiga de cada blanca mano,

"En gozo tiernas almas y en bien inundará:

"Tendrá como recuerdo en su suntuosa estancia,

"Y augurio de ventura, la Vírgen celestial.

——

"Pensad en los que lloran, magnates de la tierra;

"Pensad en que es contento que goce el infeliz;

"Pensad ¡ay! en que á muchos la vida les daria

"Los míseros desechos de opíparo festin."

————————

Y creyendo que á punto la ternura

Iba á estallar, consuelo de sus ansias,

Mandó acercar con imperioso acento

Al medio del salon la hermosa estatua.

——

Ya Lilia estaba en pié.... ya le tendia

Con noble afan la mano enamorada....

Cuando gritó el banquero: "¡Impertinente!

"No nos entristezcais.... vedme mañana!"

——

Y cual negra corriente los despojos

Y los gusanos de la tierra arrastra,

Así siguió la turba al avariento,

Haciendo renaciese la algazara.

——

Pueblan ardientes de Offembach las notas,

Oyense risas, truenan las palmadas,

Y del cantor las voces doloridas

En el tumulto del placer se apagan,

——

Como tropel de ardientes cazadores

Que á herido ciervo con placer alcanza,

Y estalla en gritos de feroz contento

Cuando contempla sus mortales ansias.

——

Corrido el trovador, dejó aquel sitio,

Dando corriente á sus amargas lágrimas;

Pero al dejarlo.... al esconder su rostro

Huyendo del desprecio á las miradas,

——

Creyó mirar á Lilia, y en sus ojos

Tesoros de bondad, nidos de gracias:

Creyó ver en relámpago divino,

Un mundo de ternura y esperanzas....

——

Así, cuando entoldado el horizonte

El terror y la muerte nos amagan,

Rauda corriente de propicio viento

Las negras nubes poderoso rasga.

——

Y allí rayos del sol se precipitan,

Derramando en los montes sus cascadas,

Dando realce al magnífico paisaje

Las tristes sombras que en los cielos vagan....

————————

¿A dónde va en su carroza

A dónde la tierna niña,

La que huella alfombras turcas,

La que duerme entre cortinas?

¿Por qué en extraviados barrios

Su régio coche camina?

¿Qué busca la jóven bella,

Qué busca la jóven rica,

Donde los dolores moran,

Donde viven las desdichas?

Al pisar de sus caballos,

Las pobres chozas se cimbran;

Sobresalen sus sirvientes,

Con su lujo y con sus cintas,

Del techo de los jacales

En que los pobres habitan....

Va por donde mora Pablo,

Que el desdichado vivia

Donde hacen paso las casas

A los llanos que principian.

Entre unos árboles grandes

La mansion está escondida,

Con descarnadas paredes,

Con rejas que parecian

De desnuda calavera

La maltratada mandíbula.

A distancia quedó el coche,

Y fuese sola la niña,

Hasta que el punto deseado

Encontró sagaz su vista....

Era un sepulcro sin losa

La casa.... triste y vacía;

El lecho de dura tabla,

Una mesa y una silla;

Pegados á las paredes

Grandes lienzos se veian,

Con tan celestes pinturas,

Con imágenes tan lindas,

Que entusiasmados pensaban,

Los que los lienzos veian,

Que los ángeles del cielo

Perfeccionaban sus tintas.

En un rincon, empolvado

Estaba en espectativa

Como marco sin su cuadro

El caballete de artista,

Como sin lámpara faro,

Como descordada lira,

Como casco de una barca,

Cadáver de la bahía....

La luz del sol penetraba

Silenciosa.... y se limita

A calcar en los ladrillos

Su entrada á la estancia exígua.

Y á la luz aquella, al frente

De la imágen de María,

Venerada por lo augusta,

Por sus perfecciones linda,

Estaba el pintor de hinojos,

En adoracion tan íntima,

Que parece que los cielos

A la oracion asistian....

Ancha la frente, moreno

El color de sus mejillas,

La nariz proporcionada,

La boca breve, expresiva,

Y la barba, del que sufre

Resignado su desdicha,

Al cuello erguido y esbelto

Como raudal descendia

El ébano en negras hebras,

Que en sus profusas sortijas

Remedaban la obsidiana

Y á su piel hacen caricias,

Como del sauce las ramas

Besan la onda cristalina.

Pero donde se concentran

Luz, amor, ensueños, vida,

Es en sus hermosos ojos

Que ven el alma sin vista,

Abismos de triste sombra

Y en triste sombra perdida,

Como en naufragio espantoso

La luz brillante del dia....

La niña al pintor mirando,

La niña en el pintor fija,

Sintió llanto de sus ojos,

Dobló humilde sus rodillas,

Y habló con la voz del alma

Tierna á la Vírgen María....

Manteniéndose á distancia,

Reverente y escondida.

¿Se encontraron las dos almas

En esa plegaria mística?

¿Se amaron, se prodigaron

En el éter sus caricias?....

¿La estatua desde aquel punto

Tuvo la dulce sonrisa

Con que al felice creyente

En los altares cautiva?....

Yo no sé; pero volvióse

A su palacio la niña,

Sin alma, porque ya su alma

Con el pintor se vivia.

¿Sedujo la niña al padre,

Corrió hácia Pablo furtiva

Y le hizo, siempre distante,

Sus generosas visitas?....

¿Se volvió asombrado Pablo

Alguna vez con delicia....

Percibiendo que la estatua

Como que dulce respira,

O con ahogado sollozo

Cree que la estatua palpita....?

Eso calla la leyenda,

Ni espereis que yo lo diga;

Que no quiero que aquí deje

Negras huellas la mentira.

————————

Una vez al besar Pablo

La mano de su madona,

Papel leve como seda

Y de perfume de rosas

Halló.... y esperó que Alfonso

Le descifrase en persona.

Y oyó, casi con espanto,

Una carta que aquí anota

Fiel y oficiosa la pluma,

Tomada de mi memoria:

"Felice tú, noble artista,

"Porque te confiaste á mí:

"La noche de tus desdichas

"Está tocando su fin,

"Y los rayos de la aurora

"Mirarás brillando en mí.

"Sigue del bardo los pasos,

"Sin más querer inquirir,

"Que una vida de venturas

"Amanece para tí."

————————

¡Pobre mujer! cuando su pecho se abre

Del amor puro al viento, el sacrificio

Es su placer, y en su entusiasmo corre

Con vuelo temerario á lo infinito.

——

¡Pobre niña! que mira sus amores

Nacer entre las zarzas del martirio,

Como la luz del alba que alumbrara

Al viajero fatales precipicios.

——

Y pobre Lilia, que regó con llanto

Su linda alcoba y sus salones ricos,

Desesperada de encontrar de Pablo

De sus cegados ojos el alivio.

——

La noche estaba en su alma; en desamparo,

Exhalaba quejosa sus suspiros,

Como ave herida que á los anchos mares

Tuerce inexperta del materno nido.

——

En vano quiso del feroz banquero

Consuelo hallar, que sus ardientes mimos

Despertaron, las víboras del celo,

Voraces en su pecho empedernido.

——

Y torvo y suspicaz, siguió los pasos,

Sintiendo el garfio de rencor maldito,

Y esperando le dieran sus pesquisas,

A sus fieras venganzas un resquicio.

——

Rompió los diques el amor un dia,

Y tierno, astuto, inmenso y atrevido,

Tomando por el cuello á la fortuna,

Le dictó leyes con poder altivo.

——

Lilia fingió perdidos sus diamantes,

Pidió, vendió, y en medio del sigilo,

En su complot de amor, á un sacerdote

Logró sagaz mirar comprometido.

——

El coplero se torna en instrumento,

Sabiendo que hay un pecho compasivo

Que oculto quiere redimir á Pablo

De la honda sombra en que se encuentra hundido.

——

¿Quién sino una mujer comprender puede

La sutil prevision, el tierno mimo

Conque procura la mujer amante

El consuelo y el bien del sér querido?

——

En el cojin que sostendrá sus sienes,

En la seda, en el vaso cristalino,

Y en la gota del agua de sus labios,

Vierte la esencia de su amor divino.

——

Así se preparó la oculta estancia

Del noble Pablo en apartado sitio,

Y en ella se instaló, como del vate

Y de Alfonso teniendo los auxilios.

——

¡Paso á la ciencia! al cabo se prepara

A operar en el ciego sus prodigios....

Alcemos la cortina de ese cuadro:

Felice yo si exacto lo describo.

——

Es del enfermo la cuidada estancia,

Más bien de colibrí precioso nido:

En follaje de encajes y de sedas

El lecho del doncel esconde el brillo.

——

Donde no halla la vista candelabros,

Lámparas de cristal y espejos ricos,

Es porque invaden los lujosos muebles

En nombre del placer el breve sitio.

——

Bajo de amplio dosel, sobre una peana

Que formaron el oro y el armiño,

La Vírgen de la Luz alza la frente

Derramando amorosa sus hechizos,

Vertiendo los aromas á sus plantas

Blancas camelias y morados lirios.

——

Símbolo de alguna alma, al frente ardia

De la Madre de Dios robusto cirio,

Que compitiendo con la luz opaca,

Daba á la estancia sus dorados visos.

——

En cómodo sillon estaba Pablo,

Pálida la color, negro el vestido.

Cayendo en el Olimpo de su frente

De su cabello de ébano los rizos.

——

Los augustos ministros de la ciencia

Se hallaban á su frente, y absorbidos

En ansiedad intensa, estaba Alfonso

Y aquel viejo cantor que conocimos.

——

Tras el lecho, perdido en sus cortinas

Del sacerdote veíase el vestido,

Y tambien se miraba en negro velo

Semblante misterioso oscurecido

——

De incógnita matrona, que piadosa

Condujo al sacerdote á aquel recinto,

Creyendo su presencia conveniente

En aquella ocasion y en aquel sitio.

——

Es el fatal momento, solo se oye

Frente á la Vírgen el chispear del cirio,

El aliento suspenso entre los labios

Y presos en los pechos los gemidos.

——

"Vírgen Madre de Dios, bebe en tus ojos

Su blanca luz el astro matutino:

Piedad para el que gime en negras sombras,

A sus ojos devuelve el bien perdido."

——

"El es la luz de mi alma, en sus tinieblas

Me siento fallecer, muriendo vivo:

Para él, el sol, los lauros de la gloria;

Para mí, del tormento el infinito...."

——

"Piedad de mi amargura!.... tú á las sombras

Tambien miraste circundar á tu Hijo,

Cuando cual negros buitres se posaron

En la cruz á que estaba suspendido...."

——

"Piedad del noble jóven! te lo piden

A tus piés, de mis lágrimas los rios:

Ve que de angustia se derrite el pecho

Que ardiente te invocó como su alivio...."

——

Dijo Lilia, que á incógnita matrona

Pidió el disfraz.... ahogando sus gemidos,

Así exclamó su amor sin esperanza,

De los cielos tan solo conocido....

——

Vuelto Pablo á la Vírgen, en silencio

Los circunstantes de la estancia hundidos,

Alzó la mano el médico.... de su obra

Con firme pulso para dar principio...

——

Algun gusano vil de cuyo nombre

Fuera el canto sacrílego bautismo,

De lo que pasa, al suspicaz banquero

Por mísera pitanza lleva aviso.

——

Y furioso, seguido de sus criados,

En la frente el furor, la espada al cinto,

Llegó á la alcoba donde Pablo estaba

Y va tocando de la puerta el quicio....

——

Cuando escucha de asombro exclamaciones,

De gozo acentos, de contento gritos:

Es la luz con su pompa y sus encantos,

Radiando y difundiendo el regocijo.

——

Es la luz la que plácida revuela,

Es Dios que inunda con su inmenso brillo,

Las pupilas de Pablo, y resucita

Risueño, ardiente, vencedor y lindo.

——

Y un solo pensamiento le preocupa,

Y solo uno le embarga su albedrío:

Arrojarse á las plantas de su Vírgen,

Su alma verter sobre sus piés divinos.

——

Lánzase.... y espantoso le detiene

Un caballero que entra de improviso

Y de allí arrastra á la ignorada dama

Con rudo brazo y ademan altivo.

——

Trémula.... incierta, vacilante el paso,

La doncella se aleja de aquel sitio;

Mas levantando el velo de su rostro,

"No importa, Pablo.... porque el triunfo es mio....

——

Dijo la jóven, se borró cual sueño

La aparicion.... y en el silencio frio

Se escuchaba el rumor de las pisadas....

Y el rumor sordo del robusto cirio.

————————

Niña que llora el tormento

Del imposible de amor,

No invoques en tu convento

La imágen de tu pintor.

——

Mira que á tu pena asisto

Y que lamento tu mal,

Aunque vistas el sayal,

De esposa de Jesucristo.

——

Y no le queda á tu historia

Tan sentida y tan doliente,

Que te conserve en su mente

Quien fué tu amor.... y tu gloria,

——

Ni un recuerdo.... ni una luz

De quien tú fuiste luz pura,

Ni en tu pobre sepultura

Una flor junto á la cruz....

——

El á su Vírgen queria;

El su amor le consagraba:

De Lilia nada sabia,

Y su Vírgen le extasiaba....

——

Pero una vez el cantor,

Le dijo: "que pintes quiero

Con tu pincel hechicero

Una Vírgen del Dolor

——

"Que enajene su hermosura,

Que de la noche entre el velo,

Mire un claro azul de cielo

Como fin de su amargura."

——

Y pidió á la inspiracion

Pablo su santa asistencia,

Y pintó en reminiscencia

De tiniebla y de afliccion,

——

Una Vírgen de Dolores

Con tintas tan verdaderas,

Con sombras tan hechiceras

Y con tan vivos colores,

——

Que el infelice pintor

Muy más que pintor, poeta,

Le dió vida á su paleta

Con su llanto de dolor.

——

La Vírgen cabe la cruz

De agonía sollozando,

Y en esa cruz resbalando

Vívido rayo de luz

——

Que caia dulce y grato

En un rostro con amor,

Y era de Pablo el retrato....

Un capricho de pintor....

——

Y en el altar en que oraba

Lilia.... y á Dios le pedia....

Con el alma que lloraba

Diera fin á su agonía,

——

Astuto puso el cantor,

Cual promesa de consuelo,

Entre crespones de duelo

A la Vírgen del Dolor.

——

Lilia entónces, del altar

Ni un punto se desprendia;

Llorando la hallaba el dia,

La noche la vió llorar.

——

Y.... sin arrimo ni amores,

Entre las vírgenes santas....

Espiró Lilia á las plantas

De la Vírgen de Dolores......

Guillermo Prieto.

Nueva-Orleans.—Marzo 25 de 1877.