ESCENA VII
DICHAS y FELICIANO
Feliciano
¡Dominica!
Dominica
¿Qué quieres?
Feliciano
Tu padre y la María Juana que quieren irse; no consienten comer con nosotros.
Dominica
Déjalos estar; que se vayan cuando quieran. Voy a despedirlos, porque la María Juana, estando ustedes aquí, tendrá reparo de entrar... Es muy vergonzosa...
D.ª Julita
Nosotras sí que nos iremos.
Dominica
Pero qué, ¿se van ustedes por eso?
D.ª Julita
No, mujer. Es que ya nos hemos entretenido bastante. A las doce que nos esperaban en casa. ¡Buenas nos pondrá Romualdo! ¡Pegará con el santo!
D.ª Rosa
¡Habremos de oírle mil abominaciones!
Dominica
Entonces no les digo nada.
D.ª Julita
Queda con Dios...
Dominica
Que ustedes sigan bien... Doña Rosa...
D.ª Rosa
Que siga usted tan buena y tan conforme.
Feliciano
Vayan ustedes con Dios... Voy a acompañarlas hasta el carro...
D.ª Julita
No te molestes...
Dominica
Voy yo también.
(Salen todos.)