ESCENA XIII
DICHOS menos WAN-VIN.
Ans.
¡Si la oyeran ustedes! (A los convidados.)
Ros.
¿De qué se trata? (A doña Anselma.)
Ans.
De que digo á estos señorea que mi hija canta muy bien sin necesidad de hacer esos ejercicios.
Todos
¡Que cante, que cante!
Ans.
¿Usted la ha oído?
Ros.
No señora, pero nunca en mejor ocasión, porque el ejercicio que sigue no lo tienen aún preparado. Cante usted cualquier cosa.
Carl.
Pero si lo hago muy mal.
And.
(Disimula y canta.)
Wan.
(Saliendo.) Mosié Andrés, allons. (Vase Andrés.)
Carl.
Veremos cómo sale.
Música
Carl.
La muchacha que á los veinte
coqueta no es,
ni es bonita ni ha aprendido
que es querer.
Si al Pinar de las de Gómez
va con mamá,
con el paso menudito
debe andar:
y si cruza alguna calle
ha de saber
el vestido así con gracia
recoger.
Pues si el pie de la muchacha
es chiquitín
entre aquellos que la miran
arma un motín.
Tengo muchas ganas
de coquetear
y en mí constituye
una enfermedad.
¡Madre de mi vida,
yo me encuentro mal!...
¡Ay, mamá del alma,
llévame al Pinar!
II
El lenguaje del pañuelo
hay que saber,
que á las chicas de mis años
útil es.
Si se pasa por los labios
es quiero amar,
si le apoyo sobre el hombro
es ven detrás.
Si le apoyo en este oído,
sígueme,
si le apoyo en la mejilla,
escribiré.
Si le guardo en el bolsillo,
nos ve mamá,
si le saco presurosa,
¡vete ya!
Este es un lenguaje
muy particular;
tengo muchas ganas
de coquetear.
¡Madre de mi vida,
yo me encuentro mal!...
¡Ay, mamá del alma
llévame al Pinar!
Coro
Tiene muchas ganas
de coquetear;
madre de su alma,
llévala al Pinar.