ESCENA II
ROSA y TOÑUELA
Rosa.
(Por Isidra.) ¡Qué buena es!...
Toñuela.
¡Bondades hay que meten miedo! ¡La de la señá Isidra es una de ellas!
Rosa.
(Con tono de reproche.) ¿Vas á tomarla con la pobre?
Toñuela.
Sí la tomo; porque esa vieja es lo mismo que la polilla, donde entra, daña.
Rosa.
¡Qué cosas dices!
Toñuela.
Y hace mal en venir á tu casa. El mejor día, la saca arrastras Juan José.
Rosa.
No tiene motivos.
Toñuela.
¿Me quieres hacer comulgar con ruedas de molino?
Rosa.
No te quiero hacer comulgar con náa. Tú eres la que miras bultos donde no los hay. (Entra Isidra por el fondo con el brasero apoyado en una cadera y sujeto con la mano derecha y una alcuza de aceite en la mano izquierda. Al entrar, deja la alcuza encima de la cómoda.)