NOTAS A PIE DE PÁGINA

[1] Per so qu' el sabers de trovar, lo qual havian tengut rescost li anticz trovador..... e civotas doctrinas, las quals degus dels anticz trovadors non han pauzadas..... et en ayssó gran re dels anticz trovadors si son peccat, etc. Leys d' amor, Milá, Los trovadores en España, pág. 41, nota 21.

[2] Ya porque para no pocos es autoridad de grave peso este trovador en sus rencorosas sátiras contra la Santa Sede, causante, según ellos, de todas las calamidades que cayeron por efecto de aquella guerra sobre Provenza; ya porque no se crea que le calumniamos para rebajarle á los ojos de los que le conocen sólo por sus serventesios, nos ha parecido conveniente trasladar aquí el retrato que hace de él el biógrafo provenzal, para quien tanto abundan, como observa el que fué nuestro amigo Sr. Coll y Vehí[A], los buenos caballeros, los buenos trovadores y las bonas domnas: «Non fo hom, dice, que saubés caber entre los barós ni entre la bona gent; mas mout se fe grazir als arlots et als putans et als hostes et als taverners. E s'el vesia bon home de cort venir lai on el estava, el era tristz e dolens; et ades se percassava de abaissar e de levar los arlots.»

[A] De la sátira Provenzal, pág. 160.

[3] En él florecieron todavía Ramon Lull (muerto en 1315), Ramon Bruguera (1228-1315), que compuso una Biblia rimada en romans, y Ramon Muntaner, que empezó á escribir su crónica en 1330.

[4] Milá, Resenya histórica y crítica dels antichs poetas catalans, páginas 118 y siguientes. Esta obra, que fué premiada en los Juegos Florales del año 1865 con la medalla de oro ofrecida por el Ateneo Catalán, y á la cual hacemos con frecuencia referencia en este nuestro trabajo, es la mejor fuente á donde se puede acudir para el conocimiento de nuestra literatura poética en los siglos XIV, XV y XVI.

[5] Es honrosa excepción entre ellos el Sr. Amador de los Ríos, quien en su Historia general de la literatura española dió grandísima importancia á la de las antiguas letras catalanas.

[6] Léese en ellas que «li aymador deuhen anar fujin et esquivan tot avol desirier et causa dezonesta.»—Cit. por Milá, Los Trovadores en España, pág 478, nota.—Y en otra parte, hablando de la falta de castidad: «Et en ayssó,—dice,—gran re dels anticz trovadors si son peccás.»

[7] En su Estudio histórico-crítico sobre los poetas valencianos de los siglos XIII, XIV y XV.

[8] La influencia de dichos tratados dejóse sentir, como sería fácil demostrar, sobre los poetas aragoneses, y, por confesión del marqués de Santillana, hasta sobre los de Castilla.

[9]

Sobre totz razonars parlars

Parladura lemoyzina

Es mays avinens é fina.

[10] «Extendiéronse creo de aquellas tierras ó comarcas de los lemosines estas artes á los gállicos,» etc. Proemio, pág. 8, edic. del Sr. Amador de los Ríos.

[11] Formó parte de la dote que llevó á Enrique II de Inglaterra (1182) Leonor de Aquitania. Ganada más tarde (1203) por Felipe Augusto, fué devuelta (1259) por San Luis á los ingleses, quienes la poseyeron hasta que fué de nuevo incorporada á la corona de Francia en tiempo de Carlos V, en 1369.

[12] «Gran número de cultivadores, dice, logró durante este período (siglo XV) la poesía que tiene por instrumentos los dialectos catalán y valenciano.»

[13] Fueron varios, y no de segundo orden, los poetas italianos, además de los citados, que versificaron en lengua provenzal. El mismo Dante, que en su Vulgare eloquio se queja de los malos italianos (así los llama) que seguían aún en su tiempo prefiriendo á la suya la lengua de los trovadores, pone, como es sabido, en boca de Arnaldo Daniel, en el canto XXVI del Purgatorio, algunos versos en dicha lengua.

[14] D. Martín el Humano asignó al Consistorio de Barcelona cuarenta florines de oro de Aragón para premios.

[15] D. Enrique de Villena, que fué presidente de nuestro Consistorio, nos dejó una extensa relación de las ceremonias con que procedía éste en la adjudicación de los premios y de los obsequios con que honraba á los que eran considerados dignos de ellos, que por haberla publicado ya en otro trabajo nuestro, en la Revista titulada El Arte, y más adelante Milá en su Resenya histórica y crítica, y por ser muy conocida, nos creemos dispensados de reproducir.

[16] También este último trabajo fué premiado con una abeja de oro ofrecida por la Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia.

[17] Tales como Beuter y Escolano, y siguiendo á éstos, Argote de Molina, Nicolás Antonio, Quadrio, Bastero, Torres Amat, etc.

[18] Véase el Diccionario de Autores catalanes, de este último, página 332, en las notas á la composición que empieza:

Tots jorns aprench é desaprench ensemps, etc.,

donde pone los versos que se supone haber traducido de él el cantor de Laura.

[19] «En estos nuestros tiempos floreció Mossen Jorde de San Jorde, caballero prudente: el cual ciertamente compuso asaz fermosas cosas, las cuales el mismo asonaba: ca fué músico excelente é fizo entre otras una cancion de opósitos que comienza: «Tots jorns aprench é desaprench ensemps».»

[20] Véase la colección de sus obras por don José Amador de los Ríos, página 332, y la nota referente al mismo poeta en las páginas 618 y 619.

[21] Se encuentran siete de ellas en el Cancionero de Zaragoza.

[22] Véase Torres Amat, páginas 666 y 667, y Milá, Resenya histórica, páginas 142 y 143.

[23] En Barcelona en el año de 1878, que era el en que escribíamos esta memoria, por nuestro estimado amigo y compañero de claustro don Cayetano Vidal y Valenciano, quien se valió para ello de una copia sacada por su propia mano del códice existente en la biblioteca del Escorial.

[24] Nos inclinamos á creer á Jaime hermano, más bien que padre, de Pedro, y por consiguiente tío y no abuelo, como opinan algunos, de Ausías, primeramente porque siendo autor el Jaime de la Copla equivocada, dirigida á Mossen Pere March, á la cual sigue la Resposta feta per Moss. P. March á Moss. Jac. March, cuyo epígrafe deja de copiar el señor Torres Amat por su cinismo, no es de suponer que se tomara aquel poeta libertades que repugnasen á la moral en una obra dirigida á su padre; y en segundo lugar, porque en un documento que tenemos á la vista, fechado en Valencia en 1361 (véase el Apéndice núm. 1), aparece Pedro March reconociendo á Jaime March, de quien se dice que era «de casa d' aquell mateix Senyor» (el citado don Pedro IV), una deuda que con él tenía la corte desde el año 1334; y como en aquella fecha, por joven que supongamos al Moss. Pedro, hemos de concederle por lo menos, en atención á la importancia del cargo que desempeñaba, unos treinta años de edad, resultaría que habiendo muerto el Moss. Jaime después del año 1400[B] si hubiese sido padre y no hermano del citado don Pedro, no tan sólo hubiera debido vivir hasta una edad por extremo adelantada, sinó estar en disposición de ejercer en ella el cargo de diputado general de Cataluña, cuyo título le da en el documento á que se alude en la nota[B].

[B] Es una escritura de creación de un censal inserta en el libro de protocolos del notario público de Barcelona, fechada en 18 de Marzo de 1398, en la cual se leen estas palabras: Jacobus Marchi mile deputatus Generalis Cathaloniæ, residens Barchinone, etc. Existe otra escritura del mismo, de 11 de Febrero de 1400, en que se le designa con el mismo título.

[25] Pág. 127, donde se hallan reunidas las escasas noticias que nos quedan de Jaime March.

[26] Véase el título en Milá, loc. cit.

[27] Pág. 366 y 370.

[28] Pág. 24 del Boletin, etc.

[29] El Sr. Ferrer dice en su discurso que Pedro March otorgó su testamento en Játiva en 1413. Del documento señalado en los Apéndices con el n. 2, que por vez primera sale á luz pública en este trabajo, se desprende que debió morir quizás en dicho año ó á principios del siguiente en la ciudad de Balaguer, á cuyo sitio asistió sin duda como criado que era de la casa de Alfonso de Aragón, duque de Gandía, que estuvo al servicio de Fernando de Antequera en aquella jornada, de triste recordación para los catalanes.

[30] Op. cit. Vide además acerca de los dos March, Jaime y Pedro, á Torres Amat, Dic. de AA. catalanes, y á Ferrer en el Discurso citado.

[31] Obras morals; Stramps, pág. 136, ed. de 1540.

[32] Citado por el Sr. Milá, pág. 156.

[33] Pág. 135 y siguientes.

[34] Al publicar en 1868 en esta ciudad varios fragmentos de la ya citada ontología, hasta entonces de pocos leida, rotulada con el extraño título de Jardinet d' Orats.

[35] Jardinet d' Orats, pág. 49.

[36] Lo publicó por vez primera, que sepamos, copiado del Cancionero de Zaragoza, el Sr. Balaguer en su Historia de Cataluña, tomo III, pág. 722 y siguientes.

[37] Tales como las producciones tituladas: Lo Rahonament de Telamó é de Ulises sobre las armes de Achiles; Lo plant dolorós de la reine Hecuba sobre la mort de Priam; La Istoria de Leander; La lamentació de Mirra filia de Sinara, etc.—Jardinet d' Orats, pág. 93 y siguientes.

[38]

Mourás corrent la tremuntana ferma

E tots ensemp los cels caurán en trossos[C], etc.

[C] Jardinet d' Orats, pág. 119 y 120.

[39] Los más antiguos de que tenemos noticia fueron Diego de Fuentes y Vicente Mariner; pero uno y otro son sumamente pobres de datos en sus biografías. En uno de los ejemplares, en el de la edición de Valladolid de 1555, perteneciente á la escogida biblioteca de D. Manuel de Bofarull, que tenemos á la vista, se lee manuscrita la siguiente interesante nota: «Francesch Jharoni Ramo á demanda de serta senyora noble valenciana escrigué molt difusament la vida del magnífich y strenuo caballer Mossen Ausías March.» El señor Salvá, que vió dicho ejemplar y que copia esta nota en el Catálogo de su biblioteca, dice que han sido inútiles cuantas diligencias se han practicado para averiguar el paradero de esta biografía.

[40] Campmany. Apéndice al tomo II de las Memorias históricas, página 30 y siguientes.

[41] Notas al Canto del Turia, pág. 242.

[42] Así los nombra, en calidad de heredero al primero y de legatarios á los demás, en su testamento y codicilo, existentes en el Archivo general del reino de Valencia, de cuya lectura no hemos podido disfrutar, y que únicamente nos son conocidos por lo que de ellos dice el señor Ferrer y Bigné en su Reseña ya citada, Apéndice número 1, pág. 93.

[43] Recuérdense los versos que acerca de aquel hecho citamos hace poco de Ausías, y compáreseles con los siguientes con que refiere el principio de sus amores Petrarca:

Era 'l giorno ch' al sol si scoloraro Per la pietá del suo Fattore i rai; Quant' i fui presso et non me ne guardai Que i be' vostri occhi Donna mi legaro, Tempo non mi parea da por riparo Contra colpi d' Amor, pero m' audai Secur senza sospetto!.....

Soneto II.

[44] Ausías March.—Museo Balear, 15 de Marzo de 1875; pág. 135.

[45] Ressenya, pág. 149.

[46] Ausías March. Museo Balear, pág. 204.

[47] Jardinet d' Orats, pág. 18 y siguientes.

[48] Jardinet d' Orats, pág. 36 y siguientes.

[49] Ibid., pág. 44 y sigs.

[50] Acerca del origen y significado de esta palabra y de las varias composiciones que llevan este nombre, en especial en nuestra literatura, véase la erudita monografía publicada por el señor Milá en la Revista de lenguas romanas, titulada Poetas catalans, etc.

[51] Milá. Ibid., pág. 56.

[52] Termina este señor su erudita Reseña histórico-crítica sobre los poetas valencianos de los siglos XIII, XIV y XV, con estas palabras: «.... podría deducirse (de su escrito) con algún fundamento que el siglo XIII, época de conquista personificada por el rey don Jaime, es el siglo en que los poetas se inspiraron en la Patria; el siglo XIV, que termina con San Vicente, es el siglo de la Fe; y finalmente el siglo XV, edad de oro de la literatura valenciana, enaltecida por Ausías March, es el que completa el famoso y antiguo lema Patria, Fides, Amor.» Prescindiendo de esta división, que hallamos por demás sistemática y no muy ajustada á la verdad histórica, nos ha de permitir el señor Ferrer que le advirtamos que aquel lema no es antiguo, como él le llama, ni histórico, como con menos fundamento todavía le apellida el señor Balaguer en su Historia política y literaria de los Trovadores (Tom. I, pág. 99). Y como pudiera acontecer que, apoyándose en la autoridad suya y en la de este último, una y otra muy respetables, otros escritores siguiesen calificándole de igual suerte, y fuese generalizándose la equivocada opinión,—que así es como nacen y se perpetúan los errores en historia,—de que aquel lema fué el de los Consistorios de Tolosa ó Barcelona, no creemos que tomen á mal ellos y cuantos han calificado de antiguo y de histórico dicho lema, que les digamos que éste fué ideado y por vez primera usado, junto con su sello, por los Mantenedores del año de la restauración de los Juegos Florales, al tener que inventar uno y otro para aquella naciente institución, de la que tiene á grande honra haber sido uno de los principales promovedores,—otro fué D. Antonio de Bofarull,—el autor de este escrito.

[53] Fogassot y Guillén Gibert: Diccionario de Autores catalanes.

[54] Francesch Farrer ó Ferrer.—Milá: Resenya, pág. 158.

[55] Un poeta desconocido—Ibid.

[56] El señor Ferrer se ve obligado á confesar, hablando de Vinyoles, que se nota en él cierto desvío de la lengua materna. Otro tanto podría decirse de algunos otros poetas de su tiempo.

[57] Epístola proemial als lectors, de la edición de 1561 de las citadas obras, copiada por el señor Cerdá y Rico en sus Notas al Canto del Turia, pág. 423 y siguientes.

[58] Lo menciona Torres Amat en su Diccionario de Autores catalanes, artículo March (Ausías).

[59] El señor don Marcelino Menéndez Pelayo asegura en el Discurso que pronunció en el ejercicio 2.º de sus oposiciones, que el Brocense tuvo el pensamiento de traducir á Ausías March. Ignoramos de dónde tomó este dato.

[60] Diccionario de Autores catalanes, artículo Pujol (Juan).

[61] Del documento antes de ahora no publicado que trasladamos de una copia que nos ha sido comunicada por don Manuel de Bofarull en el apéndice núm. 5, se colige que se proyectó por un tal Luís Pedrol hacer una edición de las obras de Ausías March, que hubiera sido, si se hubiese realizado, la primera de todas y por lo tanto anterior á la de 1539.