CAPITULO XVI.
TRAVESIA DE SUIZA.
El canton de San-Gall;—su historia, sus instituciones, sus elementos económicos.—La ciudad de San-Gall,—su situacion, sus monumentos y curiosidades.—El canton de Turgovia.—El canton de Argovia.—Solera y Basilea-Campaña.
Ya se ha visto que de los veintidos cantones de la Confederacion (todos sometidos desde 1848 á ciertas instituciones liberales y comunes bajo el nombre de garantías) unos son esencialmente reformados ó evangélicos y otros esencialmente católicos,—teniendo cada uno su carácter particular, pero correspondiente á uno de los dos grandes grupos. Solo los cantones de San-Gall y Turgovia tienen la particularidad de ser mixtos en su organizacion social y oficial. Acaso ninguno de los cantones ó Estados suizos ofrece con tanta evidencia como el de San-Gall la prueba de que la libertad, la tolerancia y la justicia son las mejores soluciones de todos los problemas sociales, porque armonizan los intereses mas contradictorios en apariencia, en beneficio del derecho de todos y el progreso comun. En ningún estado europeo se ve mejor practicado el principio de la igualdad y tolerancia religiosa, y gracias á eso los católicos y reformados han dejado de ser dos partidos enemigos para convertirse en dos confraternidades en accion, aunando sus esfuerzos con una noble emulacion que á todos aprovecha.
La ciudad de San-Gall, base del Estado que lleva su nombre, debió su prosperidad y su importancia á una célebre Abadía que en la edad média hizo muy notables servicios á la civilizacion. Con el tiempo los Abades adquirieron el rango de príncipes soberanos, y desde entónces, haciéndose ambiciosos, batalladores y altivos, vivieron en lucha constante con los pueblos deseosos de asegurar su libertad y sus derechos. Despues de su alianza é ingreso en la Confederacion y las trasformaciones acarreadas por la revolucion francesa, la Abadía, perdiendo su autoridad temporal, quedó reducida á la impotencia, y mas tarde fué suprimida. El Canton se dió en 1831 la Constitucion democrática templada que lo rige actualmente, y el liberalismo de las instituciones ha sido fecundo en muy notables progresos.
Conforme á la Constitucion, las dos comuniones religiosas están representadas en proporcion á su fuerza numérica. La poblacion (de raza y lengua alemanas) era, en 1850, de 169,625 habitantes, de los cuales 106,000 católico-romanos y los demas evangelistas. En 1860 el guarismo total subió á 181,091. Cada comunion tiene su consejo ó comision constitucional que dirige los negocios relativos al culto y las escuelas, independientemente del Gobierno propiamente dicho. El poder legislativo es ejercido por un Gran-Consejo, de eleccion de los ciudadanos de edad de 21 años, renovable cada dos años y compuesto de 150 miembros. De estos, 88 representan á los católicos y 62 á los protestantes. Esa coexistencia en la separacion, y esa autonomía de las dos comuniones en la direccion del culto y la enseñanza, impiden toda colision en las elecciones, toda lucha que pueda despertar el fanatismo y afectar los mas caros intereses de la familia, que son los religiosos y de la instruccion pública. El poder ejecutivo está á cargo de un Pequeño-Consejo de 7 miembros, elegidos por el Grande, renovables cada cuatro años y presididos sucesivamente por dos Landamman de duracion semestral que tienen la direccion personal del Estado. El Gran-Consejo elige tambien los representantes á la Dieta federal y los altos magistrados y oficiales del Estado. Los poderes están perfectamente separados; todas las garantías mas importantes son fielmente mantenidas; los ciudadanos son libres, y el régimen municipal favorece el progreso de todas las localidades.
El Canton, sumamente favorecido por la fertilidad de su suelo y las ventajas que le ofrece la navegacion del Rin, de los lagos de Constanza, Zuric y Wallenstatter y de algunos riachuelos, se compone de dos regiones distintas: una montañosa y elevada, del lado del alto Rin ó el sur, y la otra muy ondulosa, surcada por pequeñas colinas y dividida en una multitud de vallecitos pintorescos y muy cultivados. El Canton encierra dentro de su territorio, en su totalidad, al pequeño canton de Appenzel, montañoso y alto, y curioso por su afamada fabricacion de encajes y bordados y sus poblaciones de pastores y escultores en madera[25]. El área del canton de San-Gall contiene 1,952 1/4 kilómetros cuadrados, y su mayor longitud es de unos 78 kilómetros.
[25] El canton de Appenzel, dividido en dos grupos, según las religiones, cuenta 60,624 habitantes, de ellos 48,604 reformados, llamados Ródas exteriores.
Por razón de su agricultura, su industria y su comercio, San-Gall es uno de los mas valiosos é importantes Estados de la Confederacion. Sus productos agrícolas son muy considerables, relativamente á la extension territorial, consistiendo principalmente en vinos, granos, maderas y ganados; y su industria floreciente abarca una multitud de ramos de fabricacion, distinguiéndose por la especialidad de sus preciosos bordados y encajes, sus bellas muselinas y otros artículos de gusto.
La ciudad de San-Gall, poco feliz por su situacion para ofrecer de léjos un panorama ostensible, es sinembargo, por sus graciosos pormenores ó rasgos, una de las mas pintorescas y bellas ciudades de Suiza. Demora en el fondo de un primoroso vallecito formado por dos cordones de altos collados ó colinas que lo encierran, dándole al conjunto el aspecto de una inmensa bandeja de verdura salpicada en su fondo de vivos colores. Así, despues de llenar completamente el lindo vallecito, la ciudad se extiende en dispersos arrabales sumamente graciosos, que trepan por los flancos de los collados y se esparcen en las praderitas bajo las bóvedas que forman innumerables árboles frutales ó de adorno. Sus calles anchas y pulcras, sus graciosos edificios (muchos de ellos de lujoso aspecto y artísticas formas), sus numerosas fuentes públicas (como 120), sus terrazas, á veces escalonadas en anfiteatros irregulares, sus bellos edificios públicos de todo género, sus plazas orilladas de árboles, y los centenares de jardines y aun pequeños parques de estilo inglés que entrecortan las calles y embellecen las casas en el interior, ó afuera en derredor,—forman un paisaje lleno de frescura y gracia, animado por el movimiento industrial y comercial y el ruido de los trenes del ferrocarril que atraviesa de un extremo á otro la ciudad[26].
[26] La capital numera 14,522 habitantes, de los cuales unos 10,000 reformados.
Son notables en San-Gall: la iglesia catedral católica (de la antigua Abadía) restaurada según el estilo italiano, sin mérito exterior particular, pero muy elegante en su interior y riquísima en mármoles soberbios y frescos del pintor italiano Moreto; la iglesia protestante de San Estévan (tambien renovada), edificio muy curioso por su estilo y decoraciones del gusto arábigo y su estructura interior de suma sencillez, que tiene el aspecto de un teatro; en fin el gran edificio de la Abadía, donde reside el Consejo gubernativo y se reune el Gran Consejo,—monumento triste y sin ningún valor artístico, pero importante por la biblioteca (mas de 26,000 volúmenes) y las colecciones que contiene. Entre estas las mas notables son las de manuscritos y antigüedades, donde pudimos admirar obras de caligrafía, escultura en marfil y miniatura verdaderamente maravillosas.
Ademas, llaman la atencion en San-Gall: la Casa de detencion, muy bien organizada; una excelente Penitenciaria; los colegios ó gimnasios de las dos comuniones religiosas; numerosas escuelas públicas bien mantenidas, y muchos institutos de crédito, beneficencia, economía y prevision, debidos al espíritu de asociacion. Todo contribuye en San-Gall á producir en el ánimo del viajero una impresion grata, que es la mejor justificacion del espíritu de libertad y tolerancia que allí reina.
No olvidaré un rasgo curioso, aun á riesgo de incurrir en una repeticion. Al recorrer la ciudad en todas direcciones y visitar algunos almacenes de bordados y objetos artísticos, nos parecia que íbamos á encontrar muchedumbres de obreras trabajando en esos bordados y preciosos encajes, que ostentan con vanidad las damas elegantes de Paris, Lóndres ó Viena. Nada de eso. Esos primores artísticos son obra de las manos mas rudas y callosas,—de los pastores de Appenzell y las montañas de San-Gall,—que al terminar los veranos bajan de las altas praderas con sus rebaños, y se consagran durante los inviernos á labrar sus admirables encajes ó bordados de gran valor, cuando no á esculpir juguetes y graciosas figuras en madera de abeto ó pino, de haya ó encina. Así, uno de los objetos de mas lujo en los grandes salones de Paris, procede de las manos mas humildes y toscas. ¡Cuántas veces el mundo, en su loca admiracion por las apariencias deslumbradoras, olvida las humildes existencias cuyo concurso ha producido las maravillas que se admiran!
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El tren que partió de San-Gall nos condujo á Zuric, de paso, por la via de Winterthur, al traves de una parte, ó casi el vértice, del curioso triángulo que forma el territorio del canton de Turgovia. Como allí no tocamos sino en localidades insignificantes, no me es dado hacer respecto de ese canton ninguna observacion particular. Solo diré que el triángulo de su territorio tiene su base sobre el Rin y el lago de Constanza, con sus lados limítrofes hácia San-Gall y Zuric. Su poblacion (que es tambien alemana) no excede de 90,500 habitantes, protestantes en mas de los dos tercios. Las instituciones de ese canton son liberales y muy análogas á las de San-Gall; y, aunque no carece de regular industria, su riqueza principal es agrícola.
Un segundo tren nos condujo de Zuric á Basilea, al traves del canton de Argovia, de una parte del de Solera y de todo el de Basilea-Campaña. De ese modo, en poco mas de ocho horas (incluyendo detenciones) hicimos la travesía de toda la region de planicies comprendida entre los Alpes de San-Gall y el Jura, en la grande hoya del Rin, casi desde la frontera de Austria hasta la de Francia. Toda esa comarca es bellísima, pintoresca en extremo, y es la mas poblada y mejor cultivada de toda la Confederacion. Al atravesar los cantones de Argovia, Solera y Basilea-Campaña, desaparece el encanto de los lagos y toda esa majestad de las montañas soberbias de los Alpes; pero la civilizacion manifiesta sus progresos en todos los objetos visibles, y el viajero se deleita admirando los lindos valles de los afluentes del Rin, y luego los mil caprichos de las montañas del Jura que surcan el país entre Aarau, capital de Argovia, y Liesthal, que lo es del medio-canton de Basilea-Campaña.
Diré apénas lo esencial respecto de esos tres cantones, por los cuales no hicimos mas que pasar. El de Argovia (cuya poblacion es de raza alemana, como los de Solera, Basilea-Ciudad y Basilea-Campaña) es muy industrial y agrícola, y feliz por la fertilidad de su suelo y su excelente sistema hidrográfico del Rin, el Aar y sus afluentes. Su área territorial contiene 1,389 kilómetros cuadrados, con cerca de 194,600 habitantes (en 1860), reformados en su gran mayoría. Es de notarse que en 1850 la poblacion era de 199,852; la emigracion es la sola causa de la disminucion. Las instituciones del Canton son muy liberales y le dan las formas de una república representativa.
El canton de Solera (ó Solothurn), completamente surcado por las cadenas del Jura y correspondiente á la hoya del Aar inferior, tiene un área excesivamente irregular ó dislocada, de 811 kilómetros cuadrados. El suelo es muy fértil y rico en productos agrícolas y minerales; la agricultura floreciente; la industria manufacturera activa, así como la explotacion de diversas minas y canteras, y el comercio de tránsito considerable. La poblacion alcanzó en 1860 á 69,675 habitantes, católicos en su gran mayoría, y conforme á la constitucion de 1840-41 el Estado forma una república democrática representativa.
En cuanto á Basilea-Campaña, su condicion es particular. En otro tiempo todo el país dependia de la ciudad de Basilea, y esta y los pueblos de la Campaña vivian en lucha permanente. En 1832 se decretó la separacion, que se consumó al año siguiente, y desde entónces el Estado está dividido en dos medio-cantones que tienen sus constituciones separadas y gobierno independiente, representados por mitad en la Dieta federal. Basilea-Campaña, que comprende casi todo el territorio del antiguo canton (el de la izquierda del Rin), cuenta 51,773 habitantes, reformados en mas de sus cuatro quintas partes; es esencialmente manufacturero, sin perjuicio de su agricultura y comercio de tránsito, y es muy estimable por sus libres instituciones democráticas. Allí no hay culto oficial, no existe privilegio ninguno, y la libertad individual es tan completa como la igualdad política y social.
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